elsoldemexico
Méxicodomingo, 2 de noviembre de 2025

En el país que celebra a la muerte, casi nadie enseña a comunicarla

En México los médicos aprenden a suturar heridas, leer radiografías y detener hemorragias, pero casi nunca a pronunciar las palabras que parten vidas: “su familiar ha muerto”. ¿Cómo se capacita a una persona para dar noticias que nadie quiere escuchar?

Juan Carlos Rodríguez / El Sol de México

“Lamento informarle que…”

“Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, pero…”

“Su familiar acaba de…”

“No hay manera de adornarlas, pero sí de decirlas con sensibilidad”, advierte María Guadalupe Álvarez, tanatóloga y trabajadora social con décadas de servicio en hospitales como el Instituto Nacional de Perinatología.

“La forma en que se transmite esa información modifica radicalmente las expectativas de las personas, generando shock o resignación, incredulidad o aceptación, enojo o desesperación”, puntualiza.

Actualmente, una de las guías más aceptadas a nivel mundial para la transmisión de malas noticias, desde un diagnóstico fatal hasta la muerte de un paciente, es el protocolo SPIKES, cuyas siglas plantean seis pasos a seguir.

“Lo peor que puede hacer un médico es dar la noticia en un pasillo bullicioso o en la sala de espera de un hospital”, puntualiza Diego Coronel Manzo, responsable del programa de Salud Mental de la Facultad de Medicina.

Para Diego Coronel, un factor que no se debe olvidar al momento de notificar una muerte es evitar emitir juicios o criterios personales sobre la salud mental, los hábitos o la preferencia sexual del paciente.

Afortunadamente, las universidades han comenzado a actualizar sus planes de estudios, con asignaturas que abordan temas como la empatía médico-paciente.

Reportero con tres décadas buscando historias incómodas. Me gusta la política, analizar el desempeño gubernamental y la data. Salsero, cruzazulino y paparazzi de mi familia. Amo las biografías y los documentales. 

Juan Carlos Rodriguez

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias