Del pódium a la informalidad laboral
La falta de apoyo que sufren los atletas de alto rendimiento hace que opten por el retiro cuando llegan a la vida universitaria
Víctor Ruiz / El Sol de Morelia
Cuando a Isaac Palma se le pregunta si ha estado tentado a retirarse, se ríe y confiesa que no han sido pocas ocasiones en las que se planteó seriamente tirar la toalla.
Y es que dice que el esfuerzo que hacen no es visto por las autoridades y la sociedad como un trabajo formal, pese a que también cumplen con una prestación de un servicio.
El michoacano que asistió a Londres 2012, reconoce que tuvo la fortuna de estudiar en una universidad que lo respaldó al 100 por ciento en el ámbito deportivo, lo que le permitió combinar los entrenamientos con los libros.
Ley Federal del Trabajo, obsoleta para los deportistas
El pasado 1 de mayo, se cumplieron 50 años de que entró en vigor la actual Ley Federal del Trabajo y a decir del presidente de la Federación Mexicana de Derecho Deportivo, Adrián Camargo, se trata de una legislación que ya resulta obsoleta para los deportistas.
En medio siglo, refiere que no se le ha hecho ninguna actualización al capítulo décimo, donde se aborda del artículo 292 al 303 el tema de los deportistas profesionales.
En ese entonces, eran considerados en este rubro los jugadores de futbol, béisbol, frontón, boxeo, luchadores y otros semejantes
Una utopía
Hablar de deporte para Hugo Hernández es entenderlo como una inversión para el futuro, contribuir en la salud de los ciudadanos para que en 20 años no padezcan enfermedades como la diabetes o la hipertensión.
El entrenador michoacano formó parte del programa de Talentos Deportivos de la Comisión Nacional del Deporte (Conade) por 14 años. Durante ese tiempo, recibía un apoyo económico mensual por su labor, pero los pagos solían retrasarse hasta 8 meses.
Los estímulos en talentos y reserva nacional iban de 7 mil a 11 mil pesos, pero explica que se convertía en una especie de “tanda” porque era un dinero que se iba acumulando y nunca se tenía la certeza de cuándo se les iba a entregar.
Hugo Hernández decidió abandonar el programa. Más allá de cuestiones económicas, comparte que no se encontraba satisfecho con la manera en que la Conade pretendía llevar los proyectos deportivos.





























