Análisisviernes, 28 de abril de 2023
Rafael Cadenas: La impronta del Quijote
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“Hay que defender la democracia de todo lo que la acecha”, pidió el escritor venezolano Rafael Cadenas, de 93 años, al recibir en días pasados el Premio Cervantes de literatura en Madrid, el mayor galardón a las letras hispanoamericanas, de mano de los reyes de España en la Universidad española de Alcalá de Henares, y exhortó a “defenderla de todo lo que la acecha” y “recrearla”, Igualmente, registra Infobae, el poeta señaló que la educación ha descuidado el propósito de fortalecer la democracia”. elDiario.es apunta: El poeta ha utilizado su postura para hablar de la “limitación de la palabra”, al no ir al paso de una realidad que cambia constantemente. “Puede haber llegado el momento de revisar las bases de toda la cultura, aunque no sé si al decir esto se trata de un contagio de los dos famosos personajes”, ha planteado haciendo alusión a Don Quijote y Sancho Panza.Y qué decir del papel de la educación como apoyo de la democracia. No resultará ninguna novedad tratar de establecer la importancia de la tarea a la que el quehacer educativo está abocado. Si es cierto que no hay democracia sin demócratas, también lo es que no hay demócratas sin el ejercicio constante por conocer y profundizar la democracia, en ello nos jugamos el ser ciudadanos y no solo habitantes de la ciudad o el país; con ello haremos posible que la democracia (siempre perfectible) sea un poco más demócrata. Cadenas habla de una educación libre de adoctrinamiento, en el caso de la universidad ésta debe ser plural.“Se necesita en los países donde existe una pedagogía que la robustezca”, planteó el autor en su discurso, mientras que, sobre aquellos países que “no la han conocido”, dijo que “es en vano tratar de introducirla”. Además, hizo referencia a los dos “temores” señalados por Karl Jaspers: el “totalitarismo” y la “bomba”. “Aquel avanza y ésta ha crecido”. “La impronta del Quijote estuvo en los creyentes de la utopía que arreglaría todo y terminó en un desengaño: es sabido que nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos”, aseveró el autor del célebre poema “Derrota”, tomado como manifiesto por la generación de 1960. “En este tiempo, el mundo, gracias al desarrollo de la comunicación, debería ser cosmopolita. Ya en cierto modo lo es, pero, para ello, se oponen los factores que he mencionado, sobre todo el nacionalismo que –según (Albert) Einstein– es el sarampión de la humanidad”, aseveró Cadenas.Ganador además del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances de Guadalajara en 2009 o el Premio Nacional de Literatura de Venezuela en 1985 y de la beca Guggenheim, Cadenas resultó merecedor del Cervantes por producir una destacada obra que “demuestra el poder transformador de la palabra cuando la lengua es llevada al límite de sus posibilidades creadoras”, señaló el Ministerio español de Cultura. En su discurso, lleno de referencias a sus grandes maestros de letras como Walt Whitman y Rainer María Rilke pronunció “ el que tal vez se convierta en uno de los discursos más importantes, con el que entra en los anales de la literatura en lengua española, al compartir el galardón con algunos de los escritores más importantes de la historia, como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, Carlos Fuentes, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Fernando del Paso, comenta Armando G. Tejeda en La Jornada.José Tomás Angola Heredia poeta y dramaturgo venezolano, el año pasado, dio a conocer una entrevista que hizo en 2013 al poeta y ensayista, “quedó inédita por la incierta realidad editorial venezolana”. Angola Heredia dice: Excomunista-lo que provocó que fuera encerrado en la cárcel y posteriormente enviado al exilio durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. La isla de Trinidad fue su refugio hasta 1957- es un crítico duro del chavismo, al que considera “antibolivariano”. “Rafael Cadenas no solo es la más relevante voz poética de Venezuela, sino una de las mayores en el mundo hispano. Lo acaba de comprobar el Premio Cervantes que le otorgaron hace unos días. Varias veces propuesto en el pasado, que lo obtuviera en el 2022 a sus 92 años pareciera prefigurar un perfecto camino hacia la inmortalidad literaria. Los otros pasos que conforman este ascenso serían el Premio Reina Sofía de Poesía iberoamericana recibido en 2018, el XII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca de 2015”.Ahora que aflora el tema político, has sido muy crítico con el régimen en Venezuela. ¿Te preocupa?, le preguntó Angola Heredia en aquella entrevista de 2013. “Me preocupa más de lo que puedas figurarte. Estamos en manos de un gobierno cuyo propósito es destruir el país que conocemos para montar sobre sus ruinas otro a imitación del régimen cubano y veo con temor que millones de venezolanos no perciben el peligro. Me refiero a los indiferentes. ¿Seguiremos llamándolo autocracia?, ¿no estaremos usando un eufemismo? Además, está lleno de contradicciones que no sé cómo las lleva sin derrumbarse. Te voy a señalar, a mi ver, la principal. Se proclama “bolivariano”, no sé con qué títulos, pero ha promovido la desunión de los venezolanos, lo más antibolivariano que cabe imaginar, guiado por una doctrina anacrónica, aunque sabe que la discordia puede conducir a una tragedia colectiva, lo que parece interesarles. De ahí su aversión al diálogo, lo que es rasgo de barbarie, y lo más aterrador es que se consideran en posesión de la verdad. No sé cómo intelectuales venezolanos y extranjeros apoyan esto.El poeta se ha referido al régimen político en el que una sola persona gobierna sin someterse a ningún tipo de limitación y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad, condición que muchos países de Latinoamérica experimentan en la actualidad, y como él señala: nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos. Defensor de la lengua y la libertad, Cadenas, ha expresado: “No puede hablarse separadamente de un deterioro del lenguaje, remite a otro, al del hombre, ambos van juntos, se entrecruzan, se potencian entre sí. Por eso en la defensa del hombre ha de incluirse la del idioma”. A modo de conclusión, a Cadenas se le ha definido como “un hombre de una ética e integridad radicales tanto en su andar como en su literatura. Una voz comprometida de consecuente honestidad. Su figura convoca y reúne en sí a un país disperso por todo el mundo”.