Análisismartes, 2 de abril de 2019
Escucha en la adversidad
Escucha en la adversidad
Adalberto Gutiérrez Chávez
Estimados lectores, reciban afectuosos saludos y abundantes bendiciones. Hace tiempo camino en la adversidad pensando en que pronto pasará la mala racha y todo volverá a la normalidad. Sin embargo nunca había tenido alegrías tan profundas y sentimientos de amor tan genuinos. Tal vez cuando los problemas, enfermedades y pérdidas tan grandes como la de los seres amados que se van disque al cielo o no sé a dónde y te dejan en un agujero negro, la conciencia se expande y nunca más vuelves a tener “normalidad” en tu vida. No tienes otra forma de vivir las experiencias sino con humildad, sencillez y amor incondicional. Aunque sientas oscuridad en el alma y ganas de destruir, hasta la maldad tiene una sonrisa sincera y bondadosa. La adversidad nos permite escuchar un río de agua cristalina que corre.
A veces nos toca morir varias veces durante nuestra vida, es duro pero aprendemos a renacer y a buscar nuevos nacimientos como el ave fénix, que renace de las cenizas. En ocasiones lo imposible se vuelve posible, desafiando al tiempo y al espacio, demostrando que podemos ser capaces de descubrir nuestra faceta infinita. Tenemos la oportunidad de sacar de situaciones difíciles experiencias enriquecedoras. Dentro de lo negro existe un punto blanco y dentro de lo blanco existe un punto negro. La actitud que tomemos es más importante que las propias circunstancias. El cómo vivamos nuestras creencias es más importante que las propias creencias, busquemos la manera de trabajar con el poder creativo de nuestras palabras y pensamientos, de nuestra fuerza interior a la hora de crear nuevas realidades y experiencias. Cada día debemos ser más conscientes de lo que sentimos, de lo que decimos, imaginamos y de lo que pensamos ante cualquier situación. Podemos observar nuestros errores pasados pero no anclarnos en ellos sino tomarlos como oportunidades de crecimiento.
La vida es a veces una especie de sueño nebuloso, pero aunque no veamos claramente si prestamos atención podemos escuchar con claridad un río de agua cristalina que corre y nos permite renovamos con esperanza y alegría. Nos sentimos orgullos de nuestra propia evolución y de todo lo logrado. De tantas pruebas superadas que nos llenan de una poderosa magia que se esparce por donde vamos. Este río que corre es más importante que nuestras posturas ideológicas, problemas financieros, de salud o la temida muerte. Ante todo está la vida misma como un océano que nos permite encontrarnos con nuestra propia alma que hace que las malas situaciones también nos permitan evolucionar.
Podemos diseñar nuestro río aunque hay muchas rocas y tormentas que vienen de inexplicables lugares qué no puedo explicar a querer destruir y todo parece perdido pero después de la tormenta siempre llega la calma. Manejamos nuestro sentido de la existencia a favor de los sentimientos más puros como el amor. Y de todos los problemas del mundo; el más complicado es atreverse a encontrarse con nuestro propio río. ¿Por qué?, ¿para qué?, ¿por quién?, ¿por cuánto tiempo?, ¿quién y qué soy? A veces hay que tomar decisiones que sacan de nuestra zona de confort, porque hay que cambiar pensamientos que han estado presentes a lo largo de nuestra existencia. Soltar apegos, dejar libres a las personas que amamos, cambiar hasta nuestra forma de respirar. En el fondo todo es un río que vale la pena escuchar.