Reflexión-Inflexión
Lo que nos define como personas es la capacidad de reflexionar. Reflexionar, desde su punto de vista etimológico, esta palabra significa doblar algo, en este caso el ser humano puede reflexionar o doblar hacia sí mismo o hacia los hechos de su vida.
Reflexionar es la posibilidad humana para verse desde fuera, criticarse y cambiar.
Toda reflexión debe estar anidada en una inflexión, o en un cambio.
En los más jóvenes debemos fomentar una profunda necesidad en analizarse, auto observarse, criticarse y cambiar. Este ,además de ser un hábito psicológicamente saludable, es un hábito trascendentalmente humano.
Sólo las personas son capaces de dar cuenta de sus propios actos y modificarlos. Ningún otro ser sobre la tierra tiene la capacidad de reconocer yerros y tormentos, ningún otro ser sobre la tierra tiene la capacidad de aspirar a ser otra cosa.
Aunque grandes cambios pueden engendrarse desde lo económico, lo social y de otros ámbitos, nada se compara al trabajo personal y humano. Así como dijo Heráclito de Éfeso; “uno vale como 10,000 si es el mejor”.
En este tenor, es prioritaria importancia terminar con cualquier manifestación de fanatismos y suplirlos pro ejercicios reflexivos y críticos.
Observa, piensa, critica y cambia.














