Claudia Botello comparte su experiencia como maestra con discapacidad auditiva
El 23 de septiembre es el marco del Día Internacional de las Lenguas de Señas, además de conmemorarse la Semana Internacional de la Persona Sorda
Rosy Reyes / El Sol de Parral
En el marco del Día Internacional de las Lenguas de Señas proclamado por la ONU, además de la Semana Internacional de la Persona Sorda, la maestra Claudia Botello, quien debido a complicaciones de salud, padece discapacidad auditiva, expresó; “Al inicio pude darme cuenta de cómo cambió mi mundo radicalmente y las barreras de comunicación dificultaron mi desenvolvimiento diario, lo que me llevó a una fuerte depresión, no pensaba quedarme así... ello me llevó a estudiar la lengua de señas y aunque aún me falta mucho camino por recorrer en este maravilloso aprendizaje, estoy saliendo adelante”.
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Este 23 de septiembre es el Día Internacional de las Lenguas de Señas, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas, ante ello, la profesora, Claudia Botello, narró su experiencia tras enfrentarse a un problema de discapacidad auditiva, lo cual la llevo a estudiar lengua de señas, a fin de adquirir nuevos aprendizajes y romper con las barreras de comunicación.
Es docente desde hace 19 años en la UPNECH Campus Parral, siendo cinco años atrás cuando comenzó con problemas de discapacidad auditiva, primero en el oído derecho, en el que perdió su escucha en la totalidad y después en el oído izquierdo, que presenta una sordera profunda, lo cual la ha llevado a ser más sensible y empática con las personas que presentan este tipo de discapacidad.
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Recordó que al inicio de su pérdida auditiva, pudo darse cuenta de cómo cambió su mundo radicalmente y las barreras de comunicación que se me presentaron no fueron nada fáciles, dificultando su desenvolvimiento diario, lo que la llevó a una fuerte depresión; sin embargo, no pensó en rendirse, por lo que decidió estudiar la lengua de señas.
“No pensaba quedarme así, esto me llevó a estudiar la lengua de señas y aunque aún me falta mucho camino por recorrer en este maravilloso aprendizaje, mi esencia no es quedarme con lo que aprendo, siempre ir en busca de más y enfrentar todas las adversidades”
Actualmente está impartiendo estos cursos de la Lengua de Señas Mexicana a los alumnos de la Universidad, iniciando con esto un movimiento de sensibilización, “Estoy plantando una pequeña semilla desde mi quehacer diario, misma que espero de frutos en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad auditiva”
Lo anterior, sin duda alguna, es parte de una lucha cuyo propósito es concientizar a la población de la importancia de la inclusión social de las personas sordas usuarias de dicha lengua, a fin de trabajar con sus derechos, que en tiempos antiguos fueron muy vulnerados.
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Se imparten clases de zumba, jazz, inglés, guitarra, kick boxing, karate, educación para adultos, escuela para invidentes y el novedoso programa Adultos Mayores ActivosResaltó que a nivel mundial, se ha logrado reconocer bajo un mejor estatus a las lenguas de señas, se han desarrollado políticas, proyectos y programas con miras a mejorar las condiciones sociales, educativas y de salud en las personas con deficiencia auditiva, lo que ha facilitado que éstas tengan un mayor y mejor acceso a los servicios básicos, no obstante, aún hay mucho por hacer.
En Parral, indicó que estos logros anteriores no han ido a la par, debido a que se ha alcanzado el propósito de esta iniciativa, lo que ha traído consigo que las personas que presentan alguna discapacidad auditiva, encuentren a su paso una serie de barreras que les impiden llevar a cabo una vida funcional, tanto en lo social como en lo educativo y más grave hoy en día, con los servicios de salud que a partir de la pandemia, han evidenciado la falta de empatía que deja a las personas con discapacidad auditiva al margen de una atención oportuna y de calidad.
“Si bien, es cierto que se ha trabajado mucho en pro de las personas con discapacidad auditiva, considero que el trabajo que nos correspondería hacer a cada uno como miembros de una sociedad que busca la inclusión, va mucho más allá; aquellos que sentimos el compromiso nos preparamos, día con día, buscando nuevas alternativas que nos permitan ser un puente entre las personas sordas con su medio ambiente”.
Finalmente, señaló que en su caso, las barreras más fuertes no han sido estructurales ni políticas, sino actitudinales; “Creo que eso está en nosotros y es responsabilidad de cada uno cambiar si deseamos un cambio real”