En los últimos tres meses se han realizado 86 operativos en los que se ha identificado que un 90 por ciento de personas infraccionadas son reincidentes
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La abierta rebeldía de personajes como el zacatecano Saúl Monreal, el guerrerense Félix Salgado Macedonio o Manuel Velasco Coello del membrete Verde y Alberto Anaya Gutiérrez del Partido del Trabajo reflejan una limitada presidencia que no puede imponer la disciplina y el orden que caracterizaban a su antecesor. Hoy abiertamente cuadros de la política nacional se inconforman con las directrices que se dictan desde la presidencia y lo externan de manera pública.
Por favor, no olvidemos el acto de toma de protesta cuando Sheinbaum se inclinó para besar la mano de Manuel Velasco; hoy el escenario es muy distinto. La llamada Reforma Electoral fue boicoteada por los partidos que fueron aliados. Días después obstaculizaron la revocación de mandato. En política no hay victorias absolutas y evidentemente la presidenta pierde puntos con estos reveses que son obra de quienes se consideraban parte del mismo movimiento.
La forma en que se adelantaron los tiempos preelectorales también obedece a una pugna interna. El lopezobradorismo a través de Andrés Manuel López Beltrán ya se preparaba para imponer a una cofradía de incondicionales en las 17 gubernaturas que se disputarán en 2027. Por momentos, el enfrentamiento interno con Luisa María Alcalde fue áspero. Por eso la dirigencia de Morena tuvo que precipitar los tiempos, para evitar una desbandada de consecuencias impredecibles.
Un episodio revelador de las diferencias entre Sheinbaum y López Obrador fue cuando el expresidente expuso las razones por las que volvería a la política activa: defender la democracia ante posibles fraudes, proteger a la presidenta de intentos de desestabilización o golpes de Estado y salvaguardar la soberanía nacional. La mandataria respondió que no existe alguno de esos factores. Es decir, para ella no hay motivos para el regreso de AMLO.
En el marco binacional, el sarcasmo de Trump es evidente. Aunque otorga generosos comentarios a Sheinbaum no pierde oportunidad de arremedarla. En el fondo es evidente que la política de seguridad de México se dicta desde Washington. Así debe leerse el cerco de barcos, aviones y drones militares. La ejecución de Nemesio Oseguera Cervantes fue presentada en Estados Unidos como una decisión personal. Mientras tanto, pende sobre México la sombra de una intervención militar directa.
En este contexto destaca la ausencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Ya no opera frente a los coordinadores del poder legislativo; ni siquiera se asomó a las reuniones para la Reforma Electoral o revocación de mandato; su autoridad se reduce ante los gobernadores y su presencia es meramente protocolaria en la mesa binacional que discute temas de seguridad. Rosa Icela es la gran “convidada de piedra”. Sus días como huésped de Bucareli están contados.
Estas instantáneas nos muestran una presidencia acotada. En Cúpula hemos subrayado que la candidatura de Sheinbaum se construyó precisamente para colocar una figura maleable, sometida a los dictados de Palenque. Indicaciones que Marcelo Ebrard nunca hubiera acatado. Aunque también debe reconocerse que lentamente la mandataria se va liberando de las ataduras que le impusieron. El proceso electoral de 2027 será decisivo para su emancipación.
La batalla por el 2030 ya comenzó. Mientras la familia López Beltrán pretende controlar otro sexenio, la presidenta Sheinbaum considera que Omar García Harfuch es la persona indicada. En Palenque esto es considerado un agravio, una deslealtad. Conforme avance el sexenio las diferencias serán más profundas.