Primero se irán los animales que representan más gastos; este año, el que sigue, abordarán a las especies pequeñas; el Museo de Historia Natural en Tehuacán también cerrará
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Excepcionales han sido los sexenios en los que los gobernadores han sido amigos, (en toda la extensión de la palabra) o por lo menos compañeros y colaboradores, sin otros intereses que no sean impulsar al municipio de Puebla y al estado. Casi siempre, aun perteneciendo al mismo partido, tienen diferencias insalvables porque, tanto el alcalde como el gobernador tienen sus propios intereses. Muchas historias podrían contarse al respecto y en esta ocasión la cosa no ha cambiado. Actualmente el ejecutivo estatal Alejandro Armenta Mier y el presidente municipal José Chedraui Budib, son amigos (o por lo menos eso aseguran), dicen quererse mucho, ¡pero! su relación política viene a ser similar a la de otros sexenios, repitiéndose la historia como ya era previsible.
Una situación a la vista de todos, agudizada en los últimos meses se registra en el Ayuntamiento de Puebla que viene dando amplia difusión a los trabajos municipales, pero hace mutis a las que efectúa de manera constante el gobierno del estado, que así contribuye a la solución de problemas urbanos, dejando a un lado la información sobre quién las lleva a cabo. Esto no quiere decir, que la comuna se las trate de adjudicar, pero al guardar silencio y no reconocer públicamente al autor de estas, hace suponer que son de ella, por ser la directamente responsable de la ciudad, y así como dice el refrán, “sin querer queriendo hace caravana con sombrero ajeno”.
De ahí que el gobernador Alejandro Armenta haya decidido aclarar que el Ayuntamiento no ha ofrecido, ni puesto un solo peso para la construcción de 33 avenidas, la dotación de agua, pavimentación, la rehabilitación de entradas de Puebla y otras obras públicas, para las que señaló, el gobierno estatal efectúa, pero “no hay reciprocidad de parte de la comuna”. Si bien hizo una aclaración pertinente, “que no hay pleito con Pepe Chedraui, es un tipazo, que es su amigo y lo quiere mucho”, sí lamenta que no se acerque para participar en proyectos conjuntos, y deja que solo el gobierno estatal las lleve a cabo. De reconocimiento público de la comuna por el trabajo realizado y el que está en proyecto, ¡nada! Y por ello, con la claridad que lo caracteriza el ejecutivo estatal, mencionó también: “cuando Pepe quiera hacemos cuentas” ¡saz! “Yo digo las cosas como son. Las autoridades panistas nos dejaron una ciudad destruida y por eso estamos trabajando a marchas forzadas en el municipio, pero no hay solidaridad municipal, no ha ofrecido ninguna ayuda”.
Así las cosas, aunque no haya conflicto abierto, y pese a ser del mismo partido, las diferencias políticas son notorias y se irán haciendo mayores conforme avance el proceso electoral. Dichas declaraciones del gobernador también fueron dirigidas a los presidentes municipales, para que asuman sus atribuciones, aunque hizo hincapié en el de Puebla, Pepe Chedraui. ¿Este seguirá pensando en su reelección? Es pregunta, que conste.
En este “no conflicto”, fue el secretario general del Ayuntamiento, Francisco Rodríguez Álvarez, quien salió a dar respuesta a las aseveraciones del gobernador, (aunque le correspondía directamente a Pepe Chedraui, quien optó al parecer por un enviado) señalando que sí hay trabajo conjunto entre municipio y gobierno, aunque no pudo mencionar en qué o cuántas obras públicas o acciones, pero agradeciendo el apoyo estatal para mejorar la situación de los poblanos. ¿Esta breve alocución es suficiente?, ¿habrá respuesta oficial? Después de un agradecimiento institucional, ¿le darán crédito a quien lo merece, o seguirán actuando sin la coordinación necesaria?
Después del “relanzamiento del PAN” a nivel nacional por su presidente Jorge Romero, de inmediato fueron replicadas sus declaraciones en Puebla por el presidente del CDE Mario Riestra Piña. De los puntos fundamentales merece mención especial el caso de la apertura a candidaturas ciudadanas. Sin embargo, después de hablar ampliamente de ellas y ante el asombro de los propios panistas, al mismo tiempo presentó sus “cartas” a la alcaldía de Puebla: 7 mujeres y un hombre. Entonces, ¿dónde quedan las candidaturas ciudadanas, si ya existe una lista con posibles perfiles con ventaja política?
Con entusiasmo el presidente nacional del PAN señaló que para cumplir los requisitos, los ciudadanos sin partido, ex militantes o excandidatos independientes, solo requieren un registro digital. Esta apertura política busca democratizar la participación, argumenta.
Está visto que la inscripción será fácil, pero la selección de candidatos mediante criterios de competitividad y encuestas complica el panorama, porque quienes no tienen exposición mediática, recursos económicos o estructura política, tendrán menores oportunidades frente a perfiles ya posicionados. Aunque se asegure que no habrá designaciones preestablecidas, esto genera dudas.
Por lo pronto, el proceso tiene el beneficio de la duda, y habrá que leer las “letras chiquitas” de este método para entender a qué se enfrentan quienes busquen participar. En los corrillos panistas se dice que con esta medida el partido no se renueva, se desarma, mientras otros consideran que abrir la participación suena bien en el discurso, pero en la práctica podría generar desorden interno y debilitar al partido. ¿Será?