elsoldepuebla
Análisisviernes, 9 de febrero de 2018

El choque de dos exgobernadores

El choque de dos exgobernadores

La breve precampaña de los aspirantes a gobernadores de Puebla dejó en claro que detrás de sus legítimas aspiraciones también están en juego los afanes e intereses políticos de los exmandatarios Mario Marín Torres y Rafael Moreno Valle.

Fernando Crisanto

El marinismo y el morenovallismo se enfrentan en 2018 y de su triunfo el uno de julio no sólo depende su presente sino su futuro, el de sus seguidores y por supuesto el del estado, que un día gobernaron.

Juega en su contra un frente de facto que es antimorenovallista y al que se ha sumado con vehemencia Mario Marín.

Sus candidatos al gobierno son los viejos aliados de Moreno Valle, quienes asumen que no cumplió con sus acuerdos.

Su objetivo es que no permanezca el morenovallismo un sexenio más en Casa Puebla y por ello la campaña “antirreeleccionista” que, con matices, lanzaron ambos.

Hoy, esa es la Batalla por Puebla, es la lucha por el poder, están en juego además dos valores: el orgullo y el amor propio de quienes gobernaron el estado.

Moreno Valle va con todo y por todo; el frente antimorenovallista, con Marín integrado, también.

De las anécdotas que se cuentan

Mario Marín no quería por ningún motivo que Enrique Doger fuera candidato a la presidencia municipal de la capital en noviembre de 2004.

En sus afectos e intereses estaban Mario Montero, Valentín Meneses y Javier López Zavala, pensó incluso en Roberto Ruiz Esparza, jamás en el exrector de la BUAP.

Aquel día, el candidato a gobernador poblano llegó decidido a vetar a Doger ante el presidente nacional del PRI, Roberto Madrazo.

El tabasqueño lo escuchó detenidamente, no era la primera vez que Marín le presentaba esos argumentos.

Cuando el candidato terminó, el presidente nacional del tricolor aceptó.

—Mario, si así lo pides, Doger no será candidato —le dijo seguro de que sus palabras eran bien interpretadas.

El poblano sonrió, después de la pausa escuchó la única condición para aceptar su demanda.

—Enrique no será candidato a presidente municipal… pero tú tampoco candidato al gobierno de Puebla. Preséntame tu renuncia —le ordenó mientras lo miraba fijamente a los ojos.

El exrector fue candidato, ganó las elecciones y después edil a pesar del gobernador.

Doce años después Marín y Doger van aliados, un exgobernador poblano los cohesiona.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

fcrisanto@radiooro.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

Más Noticias