EN PUNTO
Porque sí, al crear el mando único, los cuerpos de seguridad de los ayuntamientos pasarán al control de la administración estatal, desde el municipio más pequeño hasta el más grande, incluida la ciudad de Puebla.
Armenta envió ayer al Congreso local un proyecto de reforma con el que busca establecer esa figura en la Constitución.
La apuesta es grande, porque una vez que ocurra el cambio de mando, además de estructural, ya no habrá a quién más culpar por las fallas y los desaciertos.
O sí, probablemente al gobierno de la República y a su secretario Omar García Harfuch, pero eso no ocurrirá.
Además de la reforma constitucional, Armenta Mier envió otras dos iniciativas, una para modificar la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado (FGE) y otra para expedir una nueva Ley de Seguridad Pública.
* * *
Alguien tiene que ayudar al director de Vía Pública del ayuntamiento de Puebla, César Bermúdez Oliver, a mapear la ciudad para saber dónde tiene que ponerse a trabajar y cumplir con sus responsabilidades.
No estará de más que el secretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez Álvarez, le exija hacer su trabajo.
* * *
No se vaya usted a sorprender mañana cuando se entere que el PRI ha definido el método de votación cerrada, solo a consejeros, para elegir a su próximo presidente del Comité Directivo Estatal en Puebla.
Tampoco cuando, una vez iniciado el proceso de renovación, el partido tricolor anuncie que ha conseguido ungir a un candidato único, o de unidad, como gustan de decir en ese instituto político, sin rivales a la vista.
Desde el Comité Ejecutivo Nacional se ha pedido que no haya competencia en Puebla, por tanto, no la habrá.
Lorenzo Rivera Nava sigue en calidad de favorito.
















