Médicos cubanos en Seguridad Pública
En un escenario a modo convenció a su hermano José Luis, también fisioterapeuta, para que se trasladara a Chiapas antes de que concluyera 2008. La experiencia adquirida años atrás en Miami les permitió posicionarse en el mercado chiapaneco rápidamente.
“Combinaron sus conocimientos de medicina con sus contactos en la célebre institución cubana LABIOFAM, dedicado al desarrollo y producción de medicamentos, bajo la supervisión del Ministerio de Salud Pública de Cuba y el Centro Estatal de Control de Medicamentos”.
Entre los logros de laboratorio se encuentra el desarrollo de productos para atender la malaria, el dengue y la influenza.
Por lo cual, tienen conocimientos sobre la atención del COVID-19, dado que éste último se ha atendido, usando un medicamento para la malaria: la hidrocloroxiquina.
Desde allá importan a Puebla sustancias alternativas que se han probado en Cuba para combatir al COVID-19, el Escozul cuyo nombre comercial es VIDATOX, usado para el cáncer. El tratamiento incluye otros productos cubanos, como la Espirulina y el Ferrical.
El procedimiento cuesta alrededor de 300 mil pesos por persona.No será extraño que los tratamientos los pague la dependencia o el gobierno de Puebla. Solo los chiapanecos y algunos cercanos a ellos tienen acceso a estos cuidados importados.
