México sin úlceras
Siendo servidor público, tenía que conducir a un grupo de ciudadanos extranjeros a la denominada Plaza del Charro, a un festival en su honor que tenía señaladas las doce horas para su inicio.
Conociendo a nuestros paisanos en su sentido de puntualidad, busqué distraer y pasear al mencionado grupo, sin embargo, empecé a notar nerviosismo entre dicho grupo porque eran ya las 12 del día y estábamos todavía visitando un museo.
Finalmente, cerca de la una de la tarde, llegamos a la plaza del charro y para sorpresa de nuestros visitantes el festival no había empezado.
El jefe del grupo de extranjeros, que era el más preocupado por la asistencia puntual, se sentó de inmediato, y casi grito “OH, MÉXICO LINDO: no úlceras”.
Entendía que los mexicanos no nos preocupamos por la presión que exige la puntualidad, y ello era por lo que no se nos producían úlceras, contrario a ellos que sí respetan los tiempos.
Yo creo que este último extranjero sí tenía úlcera por tratar con mi tardado amigo, mexicano-poblano.
Lo anterior viene a colación porque a pesar de lo anterior, que es muy común, hace unos días un extranjero importante en el mundo internacional, declaró lo siguiente:
México es el país más rico del mundo y manifiesto lo anterior haciendo una lista que apoyaba su razonamiento, todo en aspecto material, sin dejar de reconocer el carácter sencillo y amable, de mexicano.
Un autor que amó a México, como otros tantos en su libro, nos decía que algo hay de Arcano, misterioso mágico en este México nuestro.
Algo en el paisaje y en el ser humano, en la tierra, en su cielo, en su pueblo que fascino al extranjero y maravilla a los propios mexicanos.
Los mexicanos no somos ni aceptamos que se nos trate como inferiores, ni nosotros nos sentimos interiores, pero hoy hay que hacer entender y comprender a los mexicanos que necesitamos de unidad tanto por razones internas e internacionales.
Decía Agustín Basave Fernández del Valle:
Mucho queda por hablar de este tema, pero no olvidemos que México en su grandeza, es y seguirá siendo una gran esperanza, y una Patria que no un mito, sino una inmaculada historia.
















