El 2017, año de los Lobos de la BUAP
Parte I: La Manada lograba un ascenso impensable
Alland Jhonnathan López López
Sin importar qué pase en los próximos seis meses, si Lobos mantiene o no la categoría, al 2017 se le recordará en un semestre o en las siguientes dos décadas como el año en el que La Manada logró el ascenso a Primera.
A finales de enero los universitarios sumaban cuatro puntos de 15, atravesaban por una racha de tres derrotas, dos de las mismas en el cubil, alimentando a los peores vaticinios.
Aun así, Puente y su cuerpo técnico se las ingeniaron para llegar a mitad de torneo, donde sumaron un nuevo traspié, ahora en Colima, al son de 1-0.
El fallo condicionaba a La Manada a firmar una segunda vuelta de antología si deseaban ser uno de los ochos equipos en la liguilla, instancia que no jugaban desde el Apertura 2015.
CUMBRE EXPRÉS: PUNTO DE INFLEXIÓN
Justo ahí, luego de una cumbre exprés entre el técnico y la plana mayor del equipo sostenida en el palco de la dirigencia del estadio Universitario, la historia cambió.
La Manada cambiaba el chip e hilvanaba cuatro jornadas sumando, tres victorias y un empate.
Pero la racha llegaba a su fin en Mérida, donde una nueva derrota condicionaba las mejores intenciones universitarias con dos de cuatro partidos por delante contra equipos favoritos al título dentro de la categoría.
Ante todos los pronósticos Lobos ganaba de último minuto en Celaya, regresaba a casa para bailar a Mineros de Zacatecas 3-1 con goles de Diego Jiménez y Amaury Escoto.
La calificación dependía una vez más de La Manada, que volvía a complicarse perdiendo con Tapachula 1-0.
Todo se lo debía de jugar en la última fecha contra los Leones Negros de la UdeG, quienes también peleaban por un cupo en la liguilla en dicho compromiso.
Diego Jiménez, a la postre campeón goleador del Ascenso, y Amaury Escoto acababan con las esperanzas melenudas y llevaban de regreso a La Manada a las finales.
Lobos, además de presentarse a la liguilla con Jiménez y Escoto en pleno estado de gracia, presentaba su candidatura al título con seis victorias en los últimos nueve partidos de la fase regular del torneo.
TODO EN OCHO PARTIDOS
En las finales el primer escollo a librar era la primera ronda, la cual Lobos no superaba desde el Apertura 2012.
Pero Rafael Puente se mostraba más ambicioso: jugar los ocho partidos, seis de la liguilla del Clausura 2017, y los de la serie de promoción para decirse de Primera.
Lobos se presentaba entonces en las finales contra los Alebrijes de Oaxaca, justo contra el rival con el que arrancó su buena racha tras la reunión, o el ultimátum a Puente por parte de la gerencia.
Escoto le daba ventaja a La Manada en la serie al marcar el único tanto del partido en el juego de ida; la vuelta fue de Diego Jiménez y el cancerbero Francisco Canales, quien le tapó todo a Oaxaca, incluyendo un penal inexistente para avanzar por global de 2-1.
De regreso a las semifinales, los licántropos se topaban con un viejo conocido: Mineros de Zacatecas, a quien también vencieron en la fase regular.
En el primer partido, el cual se celebró en el cubil, tomaban ventaja 2-0 con doblete de Diego Jiménez y el portero Canales parando de nuevo otra pena máxima.
En la vuelta todo fue lobezno: 4-2 para acceder por segunda en su historia a la final de la categoría.
Los duelos por la gloria del Clausura 2017 del Ascenso MX significaban revancha para gente como Omar Tejeda, Daniel Tehuitzil y César Cercado, quienes quedaban como sobrevivientes de aquella final perdida contra el León en el Clausura 2012.
SON DE PRIMERA
Como hace 10 años un equipo poblano jugaba otra serie de promoción. Como hace 10 años un equipo poblano jugaba la final de Ascenso contra los Dorados de Sinaloa, favoritos por inversión.
La Manada debía de conquistar el boleto a la máxima categoría logrando la ventaja en casa y finiquitando el asunto fuera de la misma.
La cita con el destino continuó para Lobos el 13 de mayo en el Universitario, el cual lució a su máxima capacidad para presenciar otra victoria; pero ahora al son de 1-0.
El triunfo no estuvo exento de polémica, pues Amaury Escoto dejaba con 10 a los licántropos y sin sus servicios para el juego de vuelta tras engancharse con el cancerbero Gaspar Servio.
El delantero, quien justo en el arranque del segundo tiempo fue derribado por los zagueros sinaloenses cuando ingresaba al área, se encaró con el portero rival con las revoluciones a mil y Servio, lleno de viveza, se fue al suelo mientras el central veía a otro lado.
El asistente le señaló la agresión al colegiado y sin titubear éste último le mostraba la roja a Escoto.
Lobos a través del vídeo demostraba más tarde ante la Comisión Disciplinaria la inocencia de su futbolista y lograba le retiraran la roja para contar con él en Sinaloa, donde La Manada veía cómo se le escapaba el pase a Primera al ponerse 2-0 por detrás, 2-1 global.
Pero como lo hicieron en todo el torneo vinieron de atrás y gracias a sus futbolistas insignia tirando del equipo: Diego Jiménez los metía al duelo tras una escapada por izquierda, la cual culminó tocando suave a la red para el 2-1 y 2-2 global.
Escoto, el hombre de la final, firmaba en la agonía del primer tiempo de volea el gol que le daba a Lobos el ascenso.
La Manada, ante todos los pronósticos se presumía de Primera con Puebla enloquecida y aguardando su regreso para rendirse a sus pies con un desfile de campeón. No era para menos; pero ahora comenzaba otro reto para Lobos: competir para mantenerse en Primera.






















