¡Negocio vs deporte! Lobos BUAP: una novela por el poder
Los intereses extinguieron a La Manada
Alland Jhonnathan
Los licántropos pasaron de ser la revelación de la Liga MX en el Apertura 2017 al hazmerreír en el Clausura 2018, esto luego de descender tras sumar apenas nueve puntos en dicho torneo, tirando por la borda una importante ventaja sobre Veracruz en la porcentual.
Un año después de aquella debacle, y con la salvación lograda a seis fechas del fin de la competencia, Lobos simplemente desapareció por mano propia, al ponderar el negocio.
Aunque, a decir verdad, el destino de La Manada se selló en la máxima categoría en dos momentos: el descenso de 2018 y el conflicto de intereses entre el patronato de Mario Mendívil y la universidad.
Tras cumplir con lo administrativo, Lobos presentaba a su nueva dirigencia: Mario Mendívil, empresario de la construcción, fungiría como presidente del patronato; Juan Carlos Bozikian y Antonio Álvarez le acompañarían.
Mendívil y Álvarez debutaban en el futbol; Bozikian regresaba después de hacerse cargo de Lobos en el Ascenso MX.
Sin embargo, el nuevo patronato se halló con la renuencia de los vestigios de la antigua directiva, careciendo de peso en la toma de decisiones.
El conflicto entre ambas partes se hizo inminente y estalló a finales del 2018, orillando a Mario Mendívil y a su grupo a amenazar a la universidad con demandarla, en aras de lograr el control total del club tras cubrir la multa de los 120 millones de pesos.
La universidad finalmente cedió y perdió el control del equipo. Mendívil entonces asumía con unos Lobos gozando de buena salud dentro de la tabla porcentual, después de un Torneo Apertura 2018 de 19 unidades.
Pero la gestión del empresario arrancó mal, con adeudos a la plantilla y cuerpo técnico, como si se tratase de un aviso del destino inevitable de Lobos, concretándose el mismo seis meses después.































