Los huevos de Arzak | El Rincón de Zalacaín
Volaban ambos de Madrid a México y se toparon en un establecimiento del duty free
Jesús Manuel Hernández
Madrid, España.- Hacía poco más de dos décadas cuando el aventurero Zalacaín coincidió con uno de los más afamados cocineros del mundo, Juan Mari Arzak, quien ha sido impulsor de la gastronomía del País Vasco con mucho éxito.
Ahí se enteró Zalacaín de la amistad sostenida por Juan Marie con un poblano, Alfonso Sobero, fueron compañeros en el colegio de El Escorial.
La experiencia no fue solo viajar a lado del gran cocinero, también probar la improvisada ensalada a bordo con los ingredientes adquiridos en el Delicatessen, principalmente los pimientos del piquillo.
Ese día el aventurero se enteró de una convocatoria efectuada en el Museo de San Telmo en San Sebastián para encontrar el llamado “pintxo Arzak” en honor del cocinero, bajo el lema “Buscando los sabores de Arzak por la ciudad”.
El resultado fue sorprendente y coincidente con una declaración de Arzak décadas atrás.
En una entrevista un reportero de El País le había preguntado:
“Y si tuviera que morirse comiendo algo, ¿qué sería?
“R. Hay un plato que se me va la... esto… serían los huevos fritos con pimientos rojos del piquillo. Son la pera. Y eso que aquí comemos de todo”.
Simplemente huevos con pimientos del piquillo, bien presentados, ese será a partir de ya el “Arzak” en todas las tabernas de Donosti.
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