A latigazos, cumplen tradición de Gloria de los Judios en Soltepec
La esencia de esta manifestación cultural era expiar los pecados.
“Conocí ayer en la tarde a mi rival, en el tianguis; me
retó, y pues dije ¡va!, el chiste es pegarse”, describió
Guillermo Hernández, quien sentía nervios antes de participar. A
sus 22 años, se encontraba en la plaza por tercer año
consecutivo, luego de que lo hicieron su padre y su abuelo.
“Lo que traes es fuerza. Al sacar toda la fuerza acá, viene
la tranquilidad. Aquí viene uno a desahogarse. Sientes que la
sangre te hierve pero para eso están los de seguridad y los
porteros, que ayudan a auxiliar en caso de que haya problemas o
alguien no respete las reglas”, relató.
“Estamos de acuerdo con la policía. Somos una autoridad del
momento”, dijo Isabel Luna, quien llevaba una lía verde, señal
de los porteros. Él ya había acordado, desde hace un año, un
reencuentro con su viejo rival para este 2017; sin embargo, a las
6:00 horas de este sábado fue a buscarlo a su casa para formalizar
su cita pero no lo encontró, por lo que solo fue guardián y no
competidor.