Sin embargo, Tenocelotl aseguró que los jóvenes son los que pueden tener mayor impacto para impulsar la transformación ambiental porque tienen una gran capacidad para generar cambios positivos en sus comunidades y en todo el mundo.
El respeto al medio ambiente está cada vez más presente en los hogares y en nuestro día a día. Las personas que viven solas o en familia han adoptado prácticas que buscan reducir el impacto negativo de las actividades humanas en el entorno para promover la armonía con la naturaleza.
Por ejemplo, hay una mayor concienciación del uso que hacemos de la energía por eso los focos tradicionales se sustituyeron por los de bajo consumo; las bolsas de plástico para la compra se reutilizan cada vez más o solo se usan las ecológicas; e incluso, en las casas se ha extendido un poco más la práctica de separación de residuos para reciclar.
La realidad es que hay más para reciclar de lo que parece y en los hogares se debería hacer un esfuerzo mayor para que esta práctica se vuelva parte de nuestra vida cotidiana. Su importancia radica en que básicamente, la separación de residuos ayuda a luchar contra el cambio climático para preservar el medio ambiente, mitigando el impacto en todos los ecosistemas.
Agustín Tenocelotl, ambientalista de Reciclan Puebla, asociación que inició como centro de acopio de reciclaje y actualmente se dedica a impartir educación ambiental en instituciones públicas y privadas, refirió que cada persona produce diariamente 1 kilos de basura y si se multiplica por el número de integrantes de una familia, al final del mes es una cantidad considerable de basura.
“Como indicador, cada persona generamos un kilo de basura diaria y el promedio de una familia son cuatro personas, hablamos de 4 kilos de basura en general, orgánicos, inorgánicos, sanitarios, farmacéuticos, etcétera, entonces cuánto es por día, cuánto es por semana, al mes casi es una tonelada”, señaló.
En la dinámica familiar, la madre a menudo juega un papel importante como modelo a seguir y agente de cambio, especialmente en la adquisición de hábitos sostenibles. Su influencia puede ser determinante para comenzar a reciclar en casa, ya que a menudo es la figura central en la gestión del hogar y la educación de los hijos.
Con respecto al medio ambiente, al sector que uno se dirige más porque es más para adoptarlo, son las mujeres y los niños. El compromiso y ejemplo de la madre, puede inspirar a otros miembros de la familia a adoptar prácticas más ecológicas. En los niños se plantea como una forma de canalizar su energía,apuntó.
Por su actitud creativa y proactiva, los jóvenes están dispuestos a abordar cuestiones ambientales con nuevas ideas y enfoques innovadores. Además, suelen estar altamente motivados por la búsqueda de un futuro sostenible y justo para todos. “Su compromiso es contagioso y puede inspirar a otras generaciones a tomar medidas y sumarse a la lucha por la protección del entorno”.
Lo primero es disponer un espacio considerable y que no estorbe para colocar un depósito o contenedor en el cual se vayan apilando los diferentes residuos inorgánicos, es decir, los residuos no biodegradables, como papel, metal, vidrio, cartón, plástico, cuero, hule, fibras, cerámica, madera, ropa y textiles, que son materiales que pueden reciclarse.
Se puede comenzar por lo más básico que son los envases de bebidas y alimentos, como el pet, el tetrapack, el cartón y los frascos. Todos los materiales se deben enjuagar para eliminar residuos orgánicos. Por ejemplo, el cartón de leche: se le quita la tapa, se enjuaga y se deja seca; el bote se enjuaga y se deja secar, una vez seco se aplasta para disponer en el contenedor. En el caso de un refresco, lo mismo, se le quita la tapa, se enjuaga se deja cerca; la botella se enjuaga, se deja secar y después se aplasta.
Para la casa se recomienda disponer un metro cuadrado para el reciclaje en donde se ponga un contenedor, una caja o una reja, para que se vaya apilando todo una vez esté limpio. Si es posible que sea de un color que se distinga para que todos sepan que ahí van los materiales de reciclaje. Todo debe estar limpio para evitar residuos orgánicos que contaminan, en el caso de las cajas, deben estar aplastados para apilarlas,explicó.
Lo ideal sería que una vez separados, los residuos se lleven a un centro de acopio, pero no de ser así, se deben sacar a la basura en bolsas diferentes, o en una caja si se trata del vidrio, o amarrado todo el cartón, para facilitar la recuperación de los materiales a los eslabones de base o pepenadores.
“El pet debe ir en una bolsa, el tetrapack en otra, incluso, las bolsas deben ir dentro de una bolsa porque hay algunas que tienen recuperación. Esto va a permitir que los eslabones de bases puedan recuperarlo y de esa forma tienen la oportunidad de venderlo para tener un recurso que puede ser su sustento”, detalló el ambientalista.
Ellos siguen la ruta o cadena del reciclaje, lo mismo las personas del camión de la basura, pareciera que nada más avientan la basura pero no, ellos van identificando lo que se recicla y lo van separando para luego venderlo,agregó.
Tenocelotl, finalmente dijo que México es uno de los principales productores de PET a nivel mundial, es decir, genera una gran cantidad de este tipo de plástico que se utiliza principalmente en envases de bebidas y alimentos. Por lo tanto, se beneficia de una industria que genera ingresos y empleos, y además, lidera en el reciclaje de este material, contribuyendo así a un menor impacto ambiental.