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Pese al contexto económico turbulento y por momentos ríspido, México cerró los primeros nueve meses del año con una noticia que refleja confianza y estabilidad. Nuestro país captó casi 41 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, una cifra histórica que confirma el interés de empresas de todo el mundo por participar en nuestra economía. La Secretaría de Economía informó que este crecimiento supera por mucho el comportamiento del año pasado y rebasa incluso las expectativas más optimistas.
Este resultado es importante porque la inversión extranjera directa no es capital especulativo. Se trata de recursos que llegan para producir, generar empleo, ampliar plantas industriales y desarrollar infraestructura. Más de la mitad de esa inversión corresponde a proyectos que se consolidan y se expanden. Otro dato que llama la atención es que la inversión nueva se triplicó en comparación con 2024 y alcanzó un nivel que abre oportunidades en sectores estratégicos como energía, centros de datos, infraestructura y servicios financieros. Esta es la señal clara de una economía que se adapta a las exigencias de una nueva era tecnológica.
Y es que la confianza internacional responde a que México mantiene estabilidad macroeconómica, cuenta con fuerza laboral joven y calificada y se ha convertido en un punto clave para la integración de América del Norte. Un dato relevante es que casi cuarenta por ciento de la inversión proviene directamente de Estados Unidos. Aunque España, Países Bajos, Japón y Canadá también destacan entre los principales países que deciden apostar por nosotros. Esta diversidad fortalece nuestra posición en la región y nos permite estrechar vínculos también con Asia y Europa.
En este contexto, la revisión del T-MEC que se realizará en 2026 adquiere todavía mayor relevancia por lo que, desde el Senado, seguimos trabajamos para que México llegue a esa mesa con una postura clara, responsable y orientada al fortalecimiento de la competitividad. La solidez que hoy muestra la inversión extranjera es una señal de que vamos por el camino correcto.
San Luis Potosí participa activamente en esta dinámica. Nuestro estado es un destino confiable para la llegada de nuevas empresas y para la expansión de las que ya operan aquí. La ubicación estratégica, la calidad de nuestra gente y el avance industrial se traducen en oportunidades únicas para miles de familias. Cada proyecto que llega impulsa cadenas de valor, mejora servicios y fortalece el crecimiento regional.
Sin duda el entorno global seguirá presentando desafíos, no obstante, los datos de este año demuestran que México avanza con pasos firmes. La confianza no se decreta sino que se construye con responsabilidad, con estabilidad y con una visión que piensa en el futuro. En esa ruta seguiremos trabajando.