Entre rifas, concursos, comida y convivencia se construye un ambiente familiar abierto a todos, sin importar si son vecinos de toda la vida o visitantes ocasionales
En un ambiente expectante, en punto de las 8:00 de la noche el recorrido inició con los heraldos tocando las puertas del tempo del Carmen para dar salida a las más de 30 Cofradías
Las alertas se generan cuando el sistema de medición detecta variaciones significativas en el consumo habitual de agua en una vivienda, lo que puede ser indicio de fugas no visibles
El flujo de visitantes se ha visto favorecido por la programación de eventos como la Procesión del Silencio, la Copa Potosí y la Feria Nacional de la Enchilada, que forman parte de la agenda turística de estas fechas
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La igualdad entre mujeres y hombres en la vida pública no es una concesión ni una moda pasajera; es una lucha histórica que ha permitido abrir espacios, romper techos de cristal y visibilizar el talento femenino en todos los ámbitos, especialmente en la política. Como mujer y como legisladora, siempre he defendido la participación de las mujeres y el fortalecimiento de leyes que garanticen nuestros derechos. Sin embargo, avanzar hacia la paridad no puede significar crear nuevas desigualdades.
La reciente iniciativa enviada por el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana al Congreso del Estado, que propone que en 2027 únicamente mujeres puedan competir por la gubernatura de San Luis Potosí, abre un debate necesario, pero también plantea serias preguntas sobre el equilibrio, la legalidad y el sentido democrático de nuestras decisiones.
La paridad es un principio constitucional que busca un piso parejo, no un traje a la medida. En política no podemos sustituir la competencia abierta por imposiciones que, aunque bien intencionadas, terminan limitando la libertad de los partidos y, sobre todo, el derecho de la ciudadanía a elegir entre las mejores opciones. Las y los potosinos merecen decidir con base en perfiles, trayectorias y resultados, no bajo reglas que restrinjan la pluralidad.
Estoy convencida de que en todos los partidos políticos hay mujeres altamente capaces, con experiencia, preparación y compromiso con San Luis Potosí. Muchas de ellas han trabajado durante años desde distintos espacios públicos y sociales, y podrían legítimamente levantar la mano para encabezar un proyecto estatal. Pero su liderazgo no necesita ser impuesto por decreto, sino reconocido por su mérito y respaldo ciudadano.
No podemos perder de vista el contexto nacional. El actual Gobierno ha demostrado una y otra vez que la paridad se utiliza de forma selectiva. Mientras hoy se presentan como defensores de la igualdad, permitieron que prácticas como el nepotismo se mantengan vigentes por años más. El discurso no siempre coincide con los hechos.
San Luis Potosí enfrenta problemas urgentes que no se resolverán con reformas hechas al vapor. La falta de medicamentos, la inseguridad que lastima a las familias y una justicia que sigue sin ser pronta ni cercana son las verdaderas prioridades. Necesitamos un gobierno humanista, responsable y capaz de devolver la tranquilidad a nuestro estado.
El 2027 debe ser el tiempo de las y los potosinos. De quienes exigen resultados, de quienes quieren vivir mejor y de quienes merecen un proceso electoral justo, transparente y sin imposiciones. La paridad debe seguir siendo un camino hacia la igualdad, no una herramienta que divida o excluya. Porque solo con reglas claras y un piso verdaderamente parejo podremos fortalecer nuestra democracia y construir el San Luis Potosí que todas y todos anhelamos.