SLP favorito de AMLO
LEJOS DE CASA
Alberto Marrero de plano no es de fiar, por eso lo han mandado a 9 mil kilómetros de distancia para que cometa sus errores juveniles donde no afecten; mientras más lejos esté de Madrid, mejor.
El presidente del Atlético de San Luis no es la primera vez que se pone berrinchudo y echa mentiras, como un adolescente que no sabe cómo justificar ante sus padres que llegó de madrugada a casa y con olor a cigarro y cerveza.
Se siente conquistador, sus actitudes así lo demuestran, quiere ser adulado y según él, cuando se enoja, es un tipo de cuidado. Reclama, se queja, se tira al piso, cuando se le cuestiona, cuando se le pone en evidencia, cuando es exhibido. Nunca pide, arrebata.
Corrió a Poncho Sosa por razones que solamente él conoce, tal vez las presiones de los promotores, tal vez las cláusulas de contratos que se deben cumplir a los jugadores estrellas, tal vez por compromisos e intereses económicos, pero nunca por lo que dijo públicamente.
Marrero se suma a la lista de directivos del futbol mexicano que no son de fiar, porque si fuera lo que cree que es, estaría en Europa, no a nueve mil kilómetros de casa.
Twitter @lozano_ray













