[Crónica] SLP: Un 8M de memoria vindicta
Como cada año las mujeres salieron a las calles con el alma disoluta para exigir una vez más este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, un alto a la violencia que les atraviesa
Alejandra Ruiz / El Sol de San Luis
Este viernes el silencio se hizo estruendo. Como cada año las mujeres salieron a las calles con el alma disoluta para exigir una vez más este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, un alto a la violencia que les atraviesa.
A las 16 horas el jardín del Barrio de Tlaxcala ya se pintaba de tonalidades violáceas y verdes. Cientos de mujeres parecían que habían perdido algo, como su inocencia tocada por lo absurdo del mundo, como una condición impuesta en este estado patriarcal.
Así caminaron a lo largo de la avenida Eje Vial , con el sol de frente, en donde algunos las miraban con desprecio, con afán de burla, pero eso sí, muchas otras mujeres las miraban como un gesto admiración y esperanza.
Eran ya las 17:25 de la tarde cuando comenzaron las acciones colectivas, los ejercicios de iconoclasia a las puertas de la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí. Todo era un rompecabezas que se unía en forma de reclamo.
Así continuaron. Comprometidas las unas con las otras, en medio de gritos de protesta y gases multicolores que anunciaban su llegada a las efigies del estado.
El ocaso ya estaba presente y los pasos de los miles de mujeres ya resonaban en la Plaza de Armas. Los muros de Palacio Municipal, de Palacio de Gobierno del Estado y del pleno del Poder Legislativo, parecían estarlas esperando.
Había tensión. Las calles entonaban un himno de hartazgo y ahí también se hicieron presentes los señalamientos.
Condenaron la omisión del gobierno, exigieron no medidas punitivas como la castración física y en cambio solicitaron impulsar acciones para erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres.
También comenzaron las pintas, la furia contenida se descontroló en las puertas de aquellos edificios que parecieran servir de ornamento, más no como un espacio de escucha y acceso a la justicia.
Entre el humo y el furor del momento, la imagen de Karla Pontigo echa monumento en memoria de la víctimas de feminicidio, sirvió de estandarte para continuar una serie de exigencias, que caían como gotas de un realidad que han vivido miles de mujeres.
“Estamos siendo replegadas; nos han arrebatado derechos humanos que hemos conquistado, y porque dentro de un sistema genocida es imposible alcanzar la dignidad para todas ; hoy, más que nunca, los feminismos son necesarias en la defensa de la vida y la libertad.
"Exigimos a todos los órdenes de gobierno a comprometerse con la nuestra agenda”.
































