Sueros milagro
En Culiacán, la moda de los sueros vitaminados no solo crece: se normaliza. Se vende como bienestar instantáneo, como atajo a la energía, como remedio exprés para el cansancio. Pero en el fondo, lo que realmente se está expandiendo es un mercado gris que lucra con la desinformación y pone en riesgo la salud pública.
La promesa es simple y seductora: una bolsa intravenosa que “revitaliza” el cuerpo en minutos. La realidad, en cambio, es mucho más incómoda. No hay milagros, pero sí hay riesgos. Y son serios.
Y, sin embargo, el negocio sigue creciendo. El caso de Sonora —donde ya se han registrado muertes asociadas a estas prácticas— debería ser suficiente para encender todas las alarmas. Pero no. Aquí se sigue actuando como si nada pasara, como si la tragedia fuera siempre ajena, como si la regulación pudiera esperar.
El recuento de los daños
El rescate con vida de dos de cuatro mineros que quedaron atrapados desde el 30 de marzo en la sierra de El Rosario, deja satisfacción y claroscuros
Más allá del escenario agridulce del resultado, pone en el centro de la discusión las prácticas de la minería en México y la escasa supervisión de la autoridad ambiental.
Las mineras extraen y dejan un caudal de residuos que si no son bien manejados, se corre el riesgo de provocar una catástrofe de dimensiones incorregibles para la naturaleza y las comunidades rurales.
De los rescatistas que participaron en las tareas sólo hay que decirles gracias por el riesgo tomado; a los militares, como siempre, qué bueno que están para proteger a los mexicanos.
Veremos si en los próximos días Semarnat y Profepa toman el caso con la seriedad que se debe para llegar al fondo del inicio de este episodio en la sierra sinaloense.
Carpa, a costillas del erario
La Carpa Olivera en Olas Altas es un emblema del puerto, que a estas fechas consume más recurso público que el tiempo en el que llega a estar operativa en el año.
Para este 2026 se tienen proyectados 5 millones para el mantenimiento del espacio público, pero como en otras intervenciones, ese dinero apenas sirve como “mejoralito”, porque en poco tiempo vuelve a estar obsoleta ante los embates del oleaje y pone en riesgo a los bañistas.















