Crónicas de Ambulancia: El mantra de Aleida Rodríguez
“Somos veteranos, aquí estamos, desde los 12 años en Cruz Roja y cuarenta años después”
Jesús Verdugo │El Sol de Sinaloa
Un tal Alfonso Esparza fue a invitarnos ese día, nos pintó todo muy bonito y pues no emocionamos, ahí vamos como diez muchachos y muchachas a ver de qué se trataba. Ahorita ya me da risa que a pesar de lo duro del servicio, aquí estamos, mira.
A pesar de la edad rápidamente me involucré en todas las actividades de la institución, era el grupo de jóvenes que si bien no salíamos aún a servicios en ambulancia, si participamos yendo al asilo de ancianos, al orfanato. El chiste era ayudar.
Recuerdo que en las competiciones atléticas yo siempre destaqué, era buena para correr. Así pasaron los años, mi tiempo libre era de Cruz Roja y 3 años después ya comencé a salir a servicios de emergencias, todo tranquilo nada fuera de lo normal para un socorrista.
Esa tarde llegó un servicio para un atropellado, por la carretera a Altata; un adulto mayor, nada más. Salí con otro compañero más experimentado con la idea de ver un herido, algunas fracturas, etc. Y en última instancia pensar que falleció.
SACUDIDA DE VIDA
Ver de cerca la parrilla de ese camión manchada de sangre y con esa extremidad incrustada me revolvió el estómago y el corazón. Volteé mi mirada a otro lado y veo otra parte irreconocible del cuerpo del anciano, sangre y ropas rasgadas por todo el perímetro.
A mis 15 años yo no estaba acostumbrada a ver escenarios así, mi capacidad de asombro estaba casi intacta para entonces y grabar esas pinceladas rojas en la carretera y el solitario morralito del viejo tirado a la orilla me marcó, en serio.
Después de eso, dejé de subirme a la ambulancia tan seguido. Cada llamado me hacía pensar en el anciano del morralito. Mis actividades se limitaron a asistencia social y participación deportiva; me gustaba, me llenaba.
PASARON LOS AÑOS
Yo voy a estar en Cruz Roja hasta que pueda, porque así como cuando estaba en la secundaria esto me llena, me hace feliz. Que digan que quedé traumada, puede que sí, pero te repito: somos veteranos, aquí estamos.
40
Son los años que ha estado en Cruz Roja nuestra veterana, Aleida Rodríguez, una institución en Cruz Roja.
MARCADA
La experiencia contada por la socorrista la dejó marcada de por vida, y ahora la cuenta a todo el público.
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