Cronicas de Ambulancia: Perder a otro hijo
Entre la extraña normalidad del ritmo de un paramédico se pueden encontrar casos específicos donde el dolor los toma por sorpresa, sin aviso.
Jesús Verdugo /El Sol de Sinaloa
Cuando bajamos el carro-camilla para entrar a urgencias veo en la entrada a una mujer desesperada llorando, pasamos junto a ella y nos grita: ¿Ese es mi hijo? ¡Él es mi hijo!.
Nosotros “seguimos de largo” (sic) y mi pregunta es cómo pudo llegar tan rápido al hospital, nuestro trayecto se hizo en menos de 15 minutos, imposible que llegara antes.
Ya no seguí el caso, quizás aquel joven sobrevivió o no, no quise saberlo. Aquella noche de brujas se convirtió en una pesadilla real para aquella madre solitaria que por las brutales casualidades pudo perder a sus dos hijos en una semana.
PROTOCOLO
En Cruz Roja hay una regla… La primera ambulancia en llegar a una escena, es la última en irse, sirve para atención inmediata de heridos múltiples.
DOLOR
"Dime que mi hijo se va salvar, por favor, dime que va estar bien…"; gritó una madre al paramédico.
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