Crónicas de ambulancia: Una chispa de esperanza
En 27 años el ir y venir de historias es constante, son los niños los que dejan las peores cicatrices
Melissa Ortiz │ El Sol de Sinaloa
El cielo no era azul como las mañanas de primavera, se había tornado negro, la humareda estaba densa, sofocante, nadie habría sobrevivido dentro de la casa color ámbar.
DESESPERACIÓN
Ya arriba de la ambulancia con un nudo en la garganta, recuerda:
LA BÚSQUEDA
EL TRASLADO
EL ADIÓS
Ese día ver al niño, y ver a su hijo, reflejado la destruyó completamente; fue por un conocido, un doctor de ahí del Instituto que se enteró el pequeño había fallecido, y de Iván sólo supo se lo llevaron a los Estados Unidos.
Lee más aquí ⬇

































