Cuando uno es viejo… ¡hasta estorba!
El 28 de agosto es el Día del Adulto Mayor, pocos son los que festejan, muchos viven solos, abandonados y mal alimentados
Irene Medrano Villanueva/ El Sol de Sinaloa
La causa principal de los adultos mayores para ser hospitalizados es por lesiones, debido a caídas. El 12 por ciento de las mujeres y 9.2 por ciento de los hombres adultos mayores viven solos.
Las causas por las que mueren las personas adultas mayores están relacionadas con enfermedades crónico-degenerativas. Las principales son la diabetes mellitus y las enfermedades isquémicas del corazón, además de los tumores malignos.
DECADENCIA Y OLVIDO
Desde 1982 se celebra el Día de Adulto Mayor, pero, sólo lo festejan las autoridades encargadas de la protección a este sector, en el resto de la sociedad pasa desapercibido, en nada se parece, por ejemplo, al 30 de abril, Día del Niño.
“Cuando uno es viejo… ¡hasta estorba!”, lamenta Gabino García, quien, a sus 80 años de vida, dice que se siente, pero que “un trapo viejo”, ya que asegura que sus hijos y nietos lo tienen totalmente abandonado.
Su vida la desarrolla en el patio del hogar de uno de sus hijos.
“Me siento mejor aquí. Mis nietos me dicen que apesto a viejito, que no me aguantan, yo me baño con una jícara abajo del árbol pa’ poder convivir con mis bisnietos que están chiquitos, me gustan mucho los niños”, señala.
Sin embargo, señala que a él no le gustaría que lo encerraran en un asilo “me moriría, aunque mis hijos me tengan abandonado, estoy cerquita de ellos… sé que están bien”.
Lamenta que por su edad ya no pueda moverse, ya que antes salía a escondidas a vender dulces, porque quería sentirse útil.
“Me escapaba, nadie me echaba de menos, quería tener mi dinero, aquí no me falta alimento, me falta que me quieran un poquito”, dice.
Sin embargo, no se toman en cuenta, los que están en la informalidad y así podemos ver a cientos de ancianos trabajando de paqueteros, vendiendo en la calle, haciendo piruetas o lo que puedan para ganarse unos pesos y seguir sobreviviendo.
Juan Betancourt es un anciano de 77 años, a diario se levanta temprano para irse a trabajar en un centro comercial, señala que tiene problemas de continencia, por lo que le hacen bullying.
“Me dicen “mión”, cochino, apestoso y yo ya no puedo con eso; me baño hasta tres veces al día, porque en el trabajo, en la casa me rechazan por eso”, señala.
ACOMPAÑAMIENTO DE CALIDAD
El índice de envejecimiento nacional -mayores de 60 años-, es de 36.1%, por cada 100 menores de 15 años. El índice de Sinaloa es de 39.8, el quinto mayor del país.
Hay una alta prevalencia de suicidios entre la población adulta mayor, particularmente en hombres mayores de 80 años, la mayoría intenta quitarse la vida por no tener motivaciones, por enfermedad y violencia familiar.
José tiene 84 años, contrario a los otros entrevistados, es un hombre bien cuidado por su familia. A diario lo llevan a una casa donde se cuidan ancianos y por la tarde lo recogen; sin embargo, ya no tiene deseos de vivir y ha intentado quitarse la vida.
La nieta de don José explica que la falta de motivación, es la ausencia de su esposa que hace tres años falleció y desde entonces, se volvió taciturno, depresivo, pero de unos meses para acá la tristeza lo invade.
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