elsoldesinaloa
Localsábado, 25 de enero de 2020

Taller de máquinas de escribir un oficio extinto

En Culiacán había bastantes talleres de reparación de máquinas de escribir, hoy en día, ya no existen, dice Jesús

 Martín Tamayo I El Sol de Sinaloa

“Aquí se escuchó por muchos años sonidos a tecla”, comenta Jesús y parece envolverse en una nostalgia por aquellas máquinas de escribir que ahora prácticamente dejaron de existir para abrir paso a las modernas computadoras.

Con la aparición de las computadoras, los teléfonos celulares decayeron todo esto bonito, los que gozamos aprender a escribir y arreglar máquinas sentimos sensacional.

Jesús Espinoza

“Era agradable escuchar el tac, tac, tac, limpiar el rodillo, ponerle cinta que era solo dos colores, negro y rojo, ponerle la hoja blanca, qué tiempos verdad”, enfatiza don Jesús.

BUENOS RECUERDOS

Al llegar la era digital, las máquinas de escribir mecánicas escribieron su sentencia de muerte. De tantos locales de reparación de máquinas de escribir que había en la ciudad, no existe alguna. El cual perdieron la batalla frente a la era digital y el internet.

Jesús Espinoza

Lo cierto es que mientras los niños y jóvenes se adentran cada vez más a la era digital y controlan el mundo a través de pantallas, las máquinas de escribir desaparecieron, así como otras cosas, como el tema de la taquigrafía que iba de la mano con esto.

Hoy en día solo tienes que tener una computadora o un teléfono celular, ahí puedes redactar el documento, imprimirlo vía bluetooth o mandarlo por correo electrónico y listo, así es la forma de comunicarnos hoy en día, pero

“Fueron buenos años”, recuerda con un suspiro el señor Jesús Espinoza, las mejores máquinas eran las marcas Olivetti, Remington y Olimpia”. Hoy ya no existen ni refacciones.

¿Qué consejo les daría a las nuevas generaciones?

PARA SABER

Don Jesús Espinoza, arregló por muchos años máquinas de escribir, hoy en día es pensionado, su profesión fue ingeniero civil.

Mi taller lo tenía ubicado en la colonia Las Vegas, pero con el paso del tiempo, parte de mi casa fue taller, hoy en día, nada queda.

Jesús Espinoza, reparador de máquinas

Lee más aquí

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias