elsoldetampico
Análisisdomingo, 2 de noviembre de 2025

Calaveritas de los lectores de El Sol de Tampico

A mi hermano “Pay”

Los de El Sol de Tampico

ni muerto lo dejan descansar

sacando una nota del ‘72

que en ese año

para ellos fue la mejor.

Dicen que fue pandillero

pero en el Parque Méndez

siempre fue el primero,

Peleó en todos los torneos

con las calacas que ya se fueron

y en el panteón los espero

para mostarles que “El Pay” es el bueno.

A todos los del Sol

les deseo lo mejor

salgan con sus calacas

y váyanse de reventón

y el otro año nos vemos

para echarnos un danzón.

Por: Juana Alejandra Pineda Pérez

Calaveras de la Claraboya Literaria

Calavera que vas por el río,

navega y navega en busca de amor.

Cuando pases por la Claraboya,

Villela te espera, ¡el gran seductor!

Es momento que cuelgue los tenis,

ya no más conquistas ni vinos de honor.

Hasta pronto, terminó la carrera.

¡Adiós teatrero… se cierra el telón!

Estelita le llora angustiada

Y pone su foto en el clásico altar.

Juan José y otros claraboyanos 

bajan a la ofrenda en busca de pan.

Nueva casa tiene Claraboya,

anfitriona de lujo Maricela es.

El Pasillo del sabor la Parca

visita en busca de un buen café.

Es ahí donde guadaña en mano

escucha al notario Enrique recitar.

Pumarejo encabeza la lista,

de autores que presta se ha de llevar.  

Por hablar de ovnis y de marcianos

Juan Carlos se ahoga en playa Miramar

Y la Flaca con López se pierde

visitan la mítica ciudad Amupac.

Busca ahora a un gran Modelmaker,

David González no se salvará,

por sus modelos minimalistas

la flaca los quiere en el más allá.

Una chica de enorme carisma

pretende que brille dentro de su staff.

Jocabed engalana la lista

¡Quién la manda ser multifuncional!

A un huasteco de espíritu noble

con una mirada logró conquistar

Es el bueno de Gilberto Rivas

misión en Cazones ha de realizar.

Una reina también necesita,

Doralee Juárez se quiere anotar,

para saludar desde la barca

y robar cámara en el Carnaval.

Blas Sakuragi, el gran paparazzi

cubría el performance de la Catrinas,

“conmigo te marchas”, dijo la Parca, 

“mucho trabajo tengo en la oficina.”

Calavera que vas por el río,

navega y navega en busca de amor.

Cuando pases por el Sol de Tampico,

un chaval te espera en la redacción.

Víctor de Sampedro su nombre,

reporta cultura con mucha pasión;

incansable cubre las veladas,

le esperan mil notas en el panteón.

Ya se cumplen setenta y cinco años

de que El Sol informe a la población,

es por eso que Benito Morante

llevará a Tilica a la celebración.

Sandra Torres y su gran equipo

no sólo en “Sociales” son de lo mejor,

también quieren retar a “Deportes”,

correr con alma, vida y corazón.

Ya se acerca el nueve de noviembre,

¡Magna Carrera…A firmar inscripción!

Un Tal Villela se declara listo 

para en el pódium ser campeón,

atrás ha quedado un 18 de julio

cuando J.J de la muerte volvió.

Mientras tanto Arturo Castillo Alva

prefiere un cigarro y café disfrutar.

La Calaca al poeta respeta:

es difícil ocupar su lugar.

Es mejor que Oliveira lo goce,

ACA aún tiene mucho por relatar;

dejemos que junto a Cato Borges

evoque recuerdos en Café Degas”.

El nuevo año ya toca la puerta

Celeste y Magaly listas están

para deslumbrar con sus letras

y en la Claraboya volver a triunfar.

Calavera que vas por el río,

navega y navega en busca de amor.

Cuando pases por la Claraboya,

Catarino tiene para ti una canción.

Es aquella que dice, Flaquita,

yo te llevo hondo en el corazón;

nunca habrá huracán ni tormenta

que nuble algún día el fulgor de tu sol.

Naveeeega… Flaca de mi amor…

Navega y navega, con mucha ilusión.

Por: Catarino Gutiérrez Bautista

“¿Qué si es extranjerismo, o no?”

 ¿Qué si es extranjerismo?

 ¿Es traición, o no traición?

 ¿Por qué tanta, y fea alharaca? 

¿Si es sólo... diversión? 

- ¡Treinta y uno de octubre! -

¿Dicen qué es costumbre de otros? 

¿El Halloween? ¿Truco, o trato? 

¿De muertos que no lo son?...

¿Y ahora, “eso”?

 ¿con... nosotros? 

 ¡Dos mil años de festejos! 

 ¡Y así, como es en Irlanda!

 ¡Encendiendo hartas hogueras!...

 ¡Y también... piras de lumbre!...

¡Son tremendas las fogatas!

 ¿Para ahuyentar a los muertos?

 que venían ya, por los vivos? 

¡Miren!; ¡cuelgan calabazas!

 - ¡Muy! ¡Muy bien iluminadas! – 

 ¡Se ven lindas, decoradas! 

¡De fantasmas tienen trazas!

 ¡Te asusto, aunque tu no quieras! 

¡Te visito!... ¡Truco o Trato!

 ¡Muchos disfraces creativos!, 

¡que privilegian recuerdos!

 ¡Y.… desdén para el olvido!

 ¡Halloween es un festejo!,

¡Son, amigos!... ¡Días festivos!

¡Son pues, motivos de fiesta!

Ya sea irlandesa o del Celta. 

¡Sea extranjera o, de los gringos!

¿A quién pues, le importa eso?

 ¡Es el uno de noviembre!: 

 ¡Vamos, ¡venga!... ¡Venga el vino!

¡Por los santos inocentes!

 Luego, vendrá: ¡el dos de muertos!

 ¡Y el recuerdo de parientes!

¡Que ya anduvieron camino!

 Altares ya levantados;

 -Para ellos- ..., ¡por los vivos!

 ¡Con ofrendas majestuosas!... 

 ¡Imponentes! ¡Adornados!

 ¡Y con mucho pan de muerto!

 ¡Cual prehispánicos festejos!

 ¡Son del mundo!, ¡días festivos!

 ¡En recuerdo por el gusto!

 ¡Por el gusto a la comida! 

¡Eso se festeja!... ¡El gusto!

¡De haber vivido la vida!

El tío, o la tía -cuando vivos-.

¡Del papa, o la mama!, ¡es justo!!

 ¡Festejar el dos de muertos! 

Como lo ofrecían a estos.

Los Celtas... y los Mexicas.

¡No lo hacían con oraciones!

 ¡No se lamenta la ausencia!

¡Se recuerda a los amigos!

¡La familia, cuando... vivos!

 ¡Se celebra pues..., la vida!

 ¡Con Flores y con canciones!

¡Con altares!... ¡con comida!

 ¡Y mil disfraces creativos! 

¡Y una canción!: ¡la llorona!...

“¡Llorona de azul celeste!

 ¡Y aunque la vida me cueste!...

 …-- ¡Llorona!

 ¡No dejaré de quererte!” ... 

- ¡Cierto! -

 - ¡Porque nadie es pues, eterno! -

¡Me he ido! Mas, ¡no estoy muerto!

¡Solo duermo!... 

(¡Dia funesto!

¡Para el que se va al infierno!)

¡Tráeme tequila, mi negra!

 ¡Trae la música, y el pan!

¡Pero que sea pan de muerto!

 ¡Altares, de los idos!

¡Para ellos!, ¡bienvenidos!

 ¡De allá, del más allá!

-Del viaje del Mictlán-.

 Hasta llegar acá;

¡a degustar las viandas! 

¡Ofrendas de los vivos!

¿A dónde irán los muertos?,

¡quién sabe a dónde irán!

Por: José Manuel infante Guevara

El día dos: ¡Fiesta de “parca”!

La calaca anda “tanteando”

a aquellos que le hacen fiesta.

¡Pregona! ¡y anda alardeando!

¡Cuánto la quieren a ésta!

¡Se siente diva, y muy mona!

-por los festejos supuestos-

¡No deja de ser cabrona

y, procederes funestos!

¡Arrea con exgobernantes!

¡Y con gobiernos actuales!

-Moreno Valle, era el de antes-

¡Y su esposa! ¡Y otros “vales”!

¡No “vivales”!... ¡Gobernantes!

¡De Puebla, pues... eran éstos!

Luego... ¡El de la voz hermosa!...

José José..., ¡Tan querido!

¡Hay méndiga “espirituosa”!

- ¡A este si lo hemos sentido! -

Y aun así… ¡te pavoneas!...

¡Qué te van a hacer la fiesta!

¡Ahí sí!... ¡para que veas!...

¡Que nos picaste la cresta!

¡Te festejan!... ¡no te quieren!...

¡Te cantan!... ¡más no te aman!

¡Te aceptan!... ¡no te prefieren!

¡No te temen!... ¡Te reclaman!

¡Parca, que cumples el dos!

¡De noviembre... salerosa!

Tu no hablas... no tienes voz,

¡Pero presencia!... ¡Ostentosa!

¡Disfruta al pueblo en tu día!

¡Ponte altiva muerte endina!

¡Goza de la fiesta!... ¡Hermosa!

Que, aunque no te quiero: ¡Mía!

¡Y nadie te ve sabrosa!...

¡Todos te tendrán!... ¡Un día!

¡Y eso!... ¡Ya será otra cosa!

 Por: José Manuel infante Guevara

“¿A dónde van los muertos?” (¡Quién sabe a dónde irán!)

¡No me iré solo!, ¡seguro!;

 -si es que yo me muero antes-

 ¡Vendré por algunos cuates!

De allá, donde este -en lo oscuro-...

¡Cuando ya me encuentre, muerto!

- ¡más no bajo de la tierra! -

¡porque estoy más que seguro!

¡No estaré en el cementerio!

¡Se los digo!; ¡y es de cierto!...

¡De allá donde esté!; ¡lo juro!

¡Volveré! ¡Y esto es muy serio!

¡Al panteón! ... ¡solo mi cuerpo!

- ¿Que me fui y tú te quedaste? -

¡Eh, tú!... ¡amigo!

   ¡Amigo añejo!

¿Estás oyendo, mi amigo?

¿Seguro que me escuchaste?

¿O leíste, lo que escribo?

¡Vendré por ti..., inche viejo!

Yo, ¡te llevaré conmigo!

¿Dónde estás? ¡Aquí ando cerca!

¡No es que quiera sonsacarte!;

 ¡pero la chifosca terca!...

 ¡Quiere llevarte consigo!

¿Quieres que vaya a buscarte?

- ¡No es con el fin de, espantarte! -

¡O que te vea dado al traste!

¡Es cuestión de conveniencias!

¡Es pa’ intercambiar historias!;

¡Contarnos viejas vivencias!... 

Compartirnos experiencias...

¡Platicarnos las memorias!

¡O igual, las pasadas glorias!

¡Que, aunque ya te encuentres muerto;

¡Rígido!... ¡inánime!... ¡yerto!

Esto es pues... el cementerio,

- ¡hay nomas se queda el cuerpo! -

 ¡Ante eso, ya no hay remedio!

¡Pero hay más!; ¡tenlo por cierto!

¡Pues vamos a otro hemisferio!

¡Otra galaxia! ¡Otra esfera!

¡No te rías!, ¡esto es muy serio! -

-Qué, aunque no parezca cierto-

¡Lo verás! ¡Espera!, ¡espera!

¿hay otro plano en la tierra?

¡El hombre en creer se aferra!,

¡y su fe, mantiene alerta!

¿Hay vida, después de muerto?

¡Ya Cristo puso el ejemplo!

¿Qué acaso, la gente es ciega!?

¿Qué acaso no es cierto el hecho?

¿Que el volvió después de muerto?

 ¿Y en cada iglesia y los templos?,

¿no se dan golpes de pecho?

¡Lo aseguran!... ¡Que!, ¿no es cierto?

¡Yo sé que es cierto..., es verdad!

¿Habrá vida en otra esfera?

¿Un plano, tal vez astral?

¿Tal vez otra dimensión?

¿U otro plano paralelo?

¿Por qué pensar tan fatal?

- ¡Nuestra fe!, ¡es más que astral!,

¡Es de otro mundo..., del cielo!

¿Nadie sabe en realidad?...

¿cuándo habrá uno que partir?

- ¡O, Dios dirá! - ¿Cambio y fuera?

¡Creer o no!, ¡es decisión!

¡Del alma antes de que muera!

 Ser, o no ser; -es cuestión-

¡De existir! ¡No es una prueba!

¡Es esperanza!... ¡Es anhelo!

¡De todo hombre aquí en la tierra!

 Por: José Manuel infante Guevara

“¡Que cábala!... ¡La muerte!”

¡Para mí, ya era tarde!, ¡no lo olvido!

 ¡Era una noche de presagios tristes!

-recuerdo que alguien dijo- 

- ¿Que esperas? ¿No ha caído?

 ¿Ya has perdido? 

- ¡Volteé a verlo impaciente y sorprendido!

¡Yo!... ¡No esperaba que mis cartas vieras!

-dije en tono muy serio, y ofendido-

 Y este: ¡volteo a mirarme sorprendido!

¡Qué inoportuno! -“recuerdo que pensé”-

Mas, ¡vi que estaba ciego, el individuo!

¡Y me sentí de pronto, arrepentido!

Y aún sin voltear, le dije: ¿tú, qué esperas?

- ¿Yo?, ¡yo no espero a la muerte!, ¡como usted!

- ¡Sentí aquellas palabras! ¡Malagüeras!...

¡Cuál presagio de cábala!... ¡de males!

¿Sin ver mis cartas supo, lo que yo esperaba?

¡Yo!, ¡casi vi! ¡Que no estaba en sus cabales!

¡E histérico y sudando se mostraba!

¿Qué acaso este hombre -que sudaba a raudales? -

¡Ya supo!, ¿que esperaba yo, a la muerte?

¡Ni vio mis cartas!... ¡Nada!... Entonces... ¿Luego?

¡Y así seguí esperando a la enlutada!

¡Buscando que cambiase ya mi suerte!

¡Y ese hombre que sudaba!... ¡estaba ciego!

¿Cómo es que espera, si este no mira nada?

¡Y nada, que la huesos!, ¡no llegaba!

¡Quiero a la muerte! -¡por dentro yo gritaba! -

- ¡Y... llegó aquella frase que esperaba! -

- ¡Corre y se va corriendo! ¡Con!... ¡La muerte!

- ¡Y entonces!, ¡grité yo!... ¡Buena, con la muerte!

 ¡Qué suerte!, ¡qué suerte! ¡Esta me faltaba!

¡Gané en la lotería!... ¡Y nunca ganaba!

Y el vecino a mi lado, ¡me miraba!

 ¡Veía que yo reía, el camarada!...

¡Juguemos lotería! ¡Y viva la muerte!

 Por: José Manuel infante Guevara

“La calaca en el cabildo” (Cantando de Sierra Flores, la canción “El Navegante”)

¡Viene la muerte cantando!

¡”El navegante”... a Tampico!

¡Con su guadaña blandiendo! Y.…

¡Nadie la estaba esperando!

¡Pero hay anda, echando pico!

¿Qué va a inundar los poblados

Para llevarse unos cuantos

tampiqueños destacados?

¡No se imaginaba a tantos!

¡Viene amenazante y fría!

¡Con vientos huracanados!

lo que ella desconocía…

Es que en el golfo Vivian.

¡Extraterrestres aliados!

Le habían llegado rumores

De que en la playa existían

¡Seres, que a ella no empleaban!

¡Porque éstos!, ¡no se morían!

¡Y que eran tan superiores,

que desviaban los ciclones!

“La huesos”, ¡no tan contenta! Y,

 viéndolo como una afrenta, 

gritó... 

- ¡Van a ver, caones!

¡Quiero ver a la alcaldesa!

¡O alcalde!... ¡quién esté a cargo!

-La muerte, ¡bien enojada!, 

¡flaca, vieja, y desdentada! -

¡Daba miedo, sin embargo! 

- ¿Quién hizo trato con esos 

qué impide los lleve a ustedes,

apoyándome en ciclones?

- ¡Gritaba fuerte “la huesos”!

Y… ¡Nosotros!... ¡patitiesos!

- ¡de pronto: ocultando el miedo,

 ¡dos regidores cañones! -

¡Y hasta el síndico primero!

- ¡Compruébanoslo si puedes!

- ¡Gritaron estos… perplejos! -.

- ¡No queremos te encanijes!

¡Conocemos tus deberes!

¡Ya sabemos que tu elijes,

pero queremos te fijes!

¡Y no, de a montón nos lleves!

¡No te apoyes en ciclones!

¡Ni nos envíes más temblores!

¡Mejor llévate a empujones

a esos grupos de matones!...

¡Que no conocen de amores!

¡Te aceptamos!... ¡No deseamos!

Y... ¡Tenemos resignación!

¡Pero deja nos muramos

a nuestro turno... y, podamos!…

¡Pedidle a dios, el perdón!

“Se quedó muy pensativa

Observando a los presentes”-

- ¡No tengo otra alternativa!

- ¡Dijo, más muerta que viva!

¡Y, tronando feo los dientes! -

- ¡Debo llevarme unos cuantos,

¡Tampiqueños destacados!

¿Son ustedes..., muy amigos?

¿Dicen, que son veintitantos?

¡Gente buena! Y, sin ser santos... 

 ¿Y le sirven a Tampico?

- ¡Se llevó una gran sorpresa! 

¡Pues vio a puro camarada!

En sesión de “cabildeada”

¡Que tenían miedo, y temblando!,

 ¡de los pies a la cabeza!

¡Con miedo y… reza que reza!

¡Rezándole a Dios eterno!

- ¡Y la presi, ya espantada! -

 - ¡Será!... ¿que ya nos conoce?

- ¡Era nueva la alcaldesa! Y,

¡Comenzaba su gobierno! -

- ¡Hay nanita! ¡Esto me estresa!

- ¡Gritaba un buen camarada! -

-La parca, haciendo alharaca

Con voz destemplada y gruesa

¡Y tronando feo, los dientes!

(¡Y sin labios!; ¡fea la flaca!)

- ¡Exclamó así-

.  - ¡Ah, que raza!

¡Gente joven!; ¡muy bonita!

¡Trabajando en aras de otros!

¡No quiero verme tan terca!

¡Desconsiderada!... ¡estricta!

Con gobiernos incipientes.

¿Qué quieren hacerme fiesta?

 -Dijo: ¡pelando los dientes! ¨-

- ¡Esos somos pues!, ¡nosotros!

¡Organizadores de ésta! -dijo un regidor-

¡No es justo!

¡Servir, es hoy nuestra empresa! Y,

¡Servimos con mucho gusto!

- la calaca circunspecta y,

 mirando en todos los rostros,

 ¡tomó a éstos por sorpresa! –

 - ¡Hablándoles, fuerte y recia! Y,

¡viendo que morían del susto! -

- ¡Es cierto! ¡En veces, soy necia!

 ¡Pero adicta, no! ... -les dijo-

¡A dejar la gente tiesa!

¡No se espanten! 

 Pues vosotros... 

¡No están en mi lista regia!

¿presidenta y, regidores?... ¡No!

¡Ni síndicos; ¡ni otras, ni otros!

- ¡Ay se quedan mis amores!

¡Tenía poco el grupo entrante!

-los huesos se fue cantando! ...

La canción: “El navegante”.

Del poeta: Sierra Flores-.

 “La brisa hechicera murmura un adiós, Periquillo, la Isleta, Tampuche, la Vega de Otates, el puente y Tamos; es que vas a llegar Tampico, y una linda porteña te dará su amor”.

 Por: José Manuel infante Guevara

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