El otro gallo | De lo que veo
Algo maravilloso ocurre en tu mente cuando viajas, sobre todo en esos viajes locos e intempestivos que decides emprender de último momento cuando la emoción y la adrenalina en tu cuerpo se desatan como cien caballos que atrapados encuentran la salida.
Cuando viajas la tierra se torna de un color dorado ocre cobrando un matiz que resulta seductor y capaz de provocar en el ánimo del afortunado espectador la nostalgia y la melancolía por tiempos aún no vividos.
Amo viajar sin destino y sin una razón simplemente por lograr la apertura del corazón que yerto yace cuando cuatro paredes lo encierran aniquilando su esencia y absorbiendo su vida.














