Día de Todos los Santos
Es en honor de los niños difuntos en donde se coloca ofrenda especial
Alfredo Márquez
Al crepúsculo del 1 de noviembre hasta el anochecer del día 2, el altar es de nuevo alumbrado y es el tiempo de la vigilia para los adultos que han partido.
El culto era una forma de sentir de cerca a los fallecidos. Hoy las personas visitan los cementerios para convivir con las almas de sus seres queridos. Se decoran sus lápidas y se cocinan los platos preferidos de los fallecidos.
La tradición indica que los muertos llegan cada 12 horas entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre, mientras que en algunos lugares de México el 28 se destina a quienes fallecieron a causa de un accidente o de manera trágica y el 29 está dedicado a los ahogados.
El 30 y 31 se espera la llegada de las almas de los “limbos” de niños que fallecieron sin haber sido bautizados, y a los olvidados, que no tienen familia que los recuerden.
“La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas güera, morena, rica o pobre, toda la gente tiene que pasar por ese momento”.
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