El carnaval está cerca, comparsas se preparan
La edición 2022 se llevará a cabo del 25 al 28 de marzo; el año pasado se suspendió por pandemia
José Luis Tapia / El Sol de Tampico
Los antifaces, lentejuelas, plumas, baile y la alegría del Carnaval regresa a Tampico, las comparsas afinan detalles de sus coreografías y se preparan con sus mejores pasos de baile.
Utilizan como escenario de ensayo escuelas de baile, canchas deportivas, plazas públicas o hasta las calles para participar en esta edición post pandemia.
Las llamadas fiestas carnestolendas fueron suspendidas en el 2021 debido a las restricciones derivadas del Covid-19, este 2022 regresa del 25 al 28 del marzo y se podrá disfrutar a lo largo del bulevar Fidel Velázquez.
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Entre bordados, pegamento y cosidas se arman los vistosos trajes que regresarán el colorido opacado por los días complejos de confinamiento.
OASIS, EN PREPARACIÓN
Los efectos de la pandemia también pegaron a las comparsas, por lo que fue difícil conformar el grupo, ya que muchos se negaron a participar debido a problemas económicos por falta de empleo o temor de contagios.
En ediciones anteriores la comparsa era de 40 jóvenes y para esta edición sólo aceptaron participar 25 personas, con las que aseguran darán un gran y vistoso espectáculo.
INVIERTEN MÁS DE DOS MIL PESOS EN VESTUARIO
Para conformar el grupo de bailarines lanzaron una convocatoria a través de su página de Facebook, invitan a un casting de actitudes, se les cita para que asistan a ensayar y si les gusta y pueden cumplir con horarios de baile son aceptados.
Pero además, los que se sumen a la comparsa deben solventar el costo de su vestuario, que este año cada uno tiene un costo de 2 mil 500 pesos, ya que muchos de los enseres necesarios subieron de costo notoriamente.
HISTORIA DEL CARNAVAL DE TAMPICO
Entre 1941 y 1946 no se realizó el carnaval, aparentemente por problemas económicos; también corresponde esta etapa con el final de la Segunda Guerra Mundial (1945), una época de carencias en todo el orbe.
Pero después de 1947 y hasta 1955 los carnavales porteños tienen su mayor auge y en 1956, pese a los destrozos del Huracán Hilda, sí se llevó a cabo.
UNA TRADICIÓN DE ARRAIGO QUE REFLEJA EL ÁNIMO DE LOS TAMPIQUEÑOS
Como fiesta popular, es también una manera de conocer el estado anímico de la población y la oportunidad para identificar los elementos culturales que inspiran y divierten a los porteños, consideró el entrevistado.




























