Estrés, el flagelo de la salud
Representa un problema de salud en aumento, con perfil asintómatico, y que es la antesala de graves enfermedades
Juan Hernández
En una sociedad que vive la vida a contrarreloj, de prisa, de manera vertiginosa, donde pocos se detienen a ver su entorno por estar envueltos en distintas ocupaciones, nace la llamada enfermedad del Siglo XXI: el estrés.
Silenciosa, diariamente avanza generando un severo estrago en la salud mental y física de las personas, e incluso problemas de tipo sexual, pero se percatan de su presencia hasta que los síntomas han modificado prácticamente su estilo de vida.
Conocido como diestrés, es relacionado con el exceso de esfuerzo en relación a la carga de responsabilidades familiares o laborales, va acompañado de un desorden fisiológico que provoca una aceleración de las funciones y éstas actúan alejadas del punto de equilibrio.
El experto explicó que el exceso de carga mental origina la aparición de varios padecimientos como los trastornos de ansiedad generalizada, el estrés postraumático y el estrés agudo, siendo el primero de ellos el más común en la vida cotidiana.
LOS MÁS PROPENSOS
La población en general se encuentra expuesta a padecer estrés o diestrés; sin embargo, los casos más comunes, según los especialistas, se presentan en edades productivas que van de los 20 a 40 años de edad.
ASINTOMÁTICO
Otros más visibles están relacionados con cambios en la coloración de la piel, manchas, vitiligo, aparición de canas, pérdida de pelo -puede ser de manera generalizada o algunas partes o áreas muy localizadas en zonas de circulares-, así como problemas de memoria.
DEBEMOS TRATARLO
La detección ya es en niveles avanzados, por lo que al llegar a recibir atención médica el paciente lleva bajo fuertes niveles de estrés y con enfermedades colaterales de consideración que deben ser tratados de forma colegiada.
NO LLEVAR LOS PROBLEMAS A CASA
Los compromisos y responsabilidades laborales siempre permanecerán, pero sin duda mantener el equilibrio emocional y el control del estrés permitirá disfrutar mucho más tiempo los frutos de este, de nuestro entorno y la familia.
Cuando sintamos que el estrés nos supera, detengámonos un momento, respiremos de manera profunda y hagamos que las preocupaciones no repercutan en nuestra salud, el control de nuestra mente depende de nosotros.





























