Edificios antiguos en el segundo cuadro de Tampico
En entidades como la Ciudad de México se han registrado manifestaciones contra este fenómeno ya que aseguran ha generado encarecimiento de la vivienda y otros servicios por la presencia principalmente de extranjeros.
Hay que apostar por el reacomodo urbano en Tampico
Tampico, con menos habitantes y más población flotante
Destacó que la ciudad de Tampico está atrayendo a más población flotante como turistas, trabajadores temporales, visitantes de negocios y personas mayores que buscan un lugar tranquilo y con servicios para pasar sus últimos años.
“Eso debería ser aprovechado. Hay espacio para crecer, hay patrimonio por rescatar y hay inversión que quiere entrar. Solo falta que le abramos la puerta”, aseguró.
Iniciativas de ordenamiento para el centro de Tampico
Sugirió promover inversiones en restaurantes, galerías, hoteles boutique, escuelas de cultura, espacios de alojamiento temporal y otras actividades que detonen economía sin expulsar, de forma abrupta, a los habitantes actuales.
“Se tiene que tener un desarrollo ordenado y evitar el desplazamiento”: Diputado
Para el diputado local e integrante de la Comisión de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Puertos, Claudio Alberto de Leija Hinojosa, las leyes existentes pueden considerar este fenómeno solo con algunas modificaciones y reglamentos.
Mientras en Ciudad de México, Oaxaca o San Miguel de Allende la gentrificación ha sido señalada como un proceso que desplaza a los habitantes originales y encarece la vida urbana, en Tampico el panorama es distinto. En lugar de resistirla, hay voces que la reclaman como una vía urgente para el desarrollo económico, la recuperación urbana y la reactivación del centro histórico.
Para Emilio Rojas Cobián, expresidente nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), el sur de Tamaulipas necesita, más que nunca, una transformación que aproveche las áreas subutilizadas del centro y las convierta en polos de inversión, vivienda, cultura y turismo.
“Sí, necesitamos gentrificación. Necesitamos crecer”, afirmó el representante del sector a El Sol de Tampico. Rojas Cobián explicó que hay una enorme cantidad de edificios antiguos en el segundo cuadro de la ciudad de Tampico, muchos de ellos con departamentos en renta por precios muy bajos —entre 2,000 y 4,000 pesos mensuales—, pero en condiciones precarias o semiabandonados. Sin intervención, estas propiedades pierden valor, y con ellas, la calidad de vida y la actividad económica de la zona.
“Entran los llamados nómadas digitales, jubilados o inversionistas que encuentran valor histórico y arquitectónico en estos inmuebles, los rehabilitan y les dan un nuevo uso. Eso eleva los precios del mercado, sí, pero también rescata zonas deprimidas que, de otro modo, seguirían deteriorándose”, advierte.
Con esto, consideró el especialista, se incrementa la plusvalía, se generan nuevos servicios, crecen los negocios y se impulsa la economía local. Para el propietario del edificio, dijo, el proceso es benéfico: su inmueble se revaloriza. Para el inquilino de renta baja, sin embargo, puede significar tener que mudarse a zonas más alejadas.
Rojas Cobián reconoce el tema del desplazamiento: “Sí, hay personas que se tienen que ir porque ya no pueden pagar el nuevo nivel de renta, pero eso no es necesariamente malo si se trabaja en un reacomodo urbano ordenado y se crean nuevas zonas de desarrollo”, dijo.
Resalta que: “El verdadero problema ocurre cuando se crean comunidades cerradas de extranjeros que compran edificios, abren comercios y terminan por excluir a los habitantes locales, incluso negándoles el acceso a espacios públicos. Eso genera rechazo social, se politiza y puede espantar la inversión”.
Para evitar ese escenario, propone que se acompañe el proceso con políticas públicas que fomenten el desarrollo equilibrado. Es decir, que se impulse la densificación del centro, pero también se invierta en vivienda accesible, movilidad eficiente y conectividad urbana en otras zonas de la ciudad.
“Hay que dejar de pensar en términos de sancionar la gentrificación y empezar a diseñar modelos propios. En Tampico tenemos zonas como Cascajal, Volantín, Del Pueblo, que tienen alto valor histórico pero están subutilizadas. Ahí hay oportunidad”.
El experto también señala una realidad demográfica: Tampico no está creciendo en población residente. De hecho, su población ha disminuido ligeramente en los últimos años, mientras otras zonas cercanas, como Altamira, están ganando habitantes e inversión.
La propuesta que lanzó fue transformar el centro de Tampico y sus alrededores en una zona dinámica, que combine vivienda, servicios, gastronomía, cultura y turismo. “Igual que pasó en la Roma o la Condesa en Ciudad de México. Nosotros aquí todavía tenemos oportunidad de hacerlo bien, desde el principio”, dijo Rojas Cobián.
“La clave está en ordenar el crecimiento. Si todos participamos —autoridades, empresarios, sociedad— se puede crear una ciudad donde quepan todos: locales, turistas, inversionistas y nuevas generaciones que no quieren irse de aquí por falta de oportunidades”, concluyó.
En Tamaulipas, la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano regula la planeación, zonificación, uso del suelo, fraccionamientos, construcciones, protección del patrimonio histórico, participación ciudadana, densificación, vivienda social y ordenamiento metropolitano, pero no aborda explícitamente el rubro de la gentrificación.
Ante esta laguna legislativa, se considera necesario establecer normas específicas sobre vivienda accesible y desarrollo equilibrado, así como implementar instrumentos como fideicomisos de plusvalía, límites a los cambios de uso habitacional e incentivos para mantener rentas asequibles.
“Es fundamental que desarrollo urbano de los municipios vaya haciendo el desarrollo ordenado de la comunidad y que sea más tomado en cuenta el uso de suelo y el tipo de vivienda... Hay muchas leyes ya hechas en Tamaulipas, ya se ha legislado y ahora sacan de moda el concepto de gentrificación”, dijo.
Aunque en Tamaulipas no se considera aún ninguna zona con el fenómeno de la gentrificación, el legislador consideró prioritario evitar el desplazamiento humano y el encarecimiento de las rentas, ya que impactan negativamente en el estilo de vida de la población.
“Se tiene que dar una planificación para que se pueda plasmar el desarrollo estratégico y generar empleos, sin afectar negativamente el entorno en la población, independientemente de que podamos checar el tema de legislar sobre gentrificar, que se puso de moda en Ciudad de México”, concluyó.