Halloween y la creatividad de transformarse
En este Halloween 2017 sin duda es el año de "Eso"
Antonio Sosa
Seres mitológicos, terroríficos, mágicos o de otros planetas invaden las calles de esta zona sur de Tamaulipas durante la festividad de Halloween; mientras que las catrinas y calaveras hacen de las suyas los Días de Muertos.
Algunos son desarrollados por improvisados, pero en otros se nota el trabajo de verdaderos artistas que transforman rostros y cuerpos en piezas dignas de una película surgida de la imaginación de Alfred Hitchcock o James Wan.
DEL DISFRAZ BARATO AL COSPLAY
Los disfraces pueden ir desde una básica capa y dientes plásticos para aparentar ser un drácula de bajo presupuesto, hasta aquellos más elaborados o incluso tratar de practicar el cosplay.
Esta moda, cuya palabra deriva de la contracción costume play -juego de disfraz- es donde los participantes, también llamados cosplayers, no solo usan los disfraces sino que se apropian del personaje.
En Tampico uno de los más reconocidos cosplayer es Osvel Giovanni, quien desde niño sintió fascinación por transformarse en personajes o seres, muchos surgidos de su imaginación.
Pensó que era sólo un pasatiempo, pero fue conociendo y perfeccionando la técnica al grado de hoy ser uno de los personajes que aterrorizan en “La Casa del Terror Tampico”.
Ha hecho desde Edward, El Joven Manos de Tijera, del filme dirigido por Tim Burton; Simón Petrikov o El Rey Helado, de Hora de Aventura; El Duende Verde, de Spiderman; El Pingüino, de Batman, así como variedad de personajes de Star Wars.
Ha dado vida al terrorífico “Chacal” de la película 13 Fantasmas; Jigsaw, de la cinta Saw, y en esta temporada de “La Casa del Terror Tampico” es “Krampus”, una criatura-bestia que castiga a los niños malos durante la temporada de Navidad.
Rubén Cedillo, uno de los productores de “La Casa del Terror Tampico”, instalada en Casa Gándara, sito en calle Sor Juana Inés de la Cruz con Carranza, en el centro de Tampico, aseveró que “en la zona hay mucha creatividad para generar nuevos personajes”.
De igual modo en la región se pueden encontrar costureras o modistas que desarrollen los disfraces en base a lo imaginado por el creador, sacado de algún cuento o de una película.
En las 12 salas y 12 sótanos de la casa se pueden ver disfraces de gran calidad, que aterrorizan a quienes se arman de valor e ingresan para vivir un momento de gritos y desesperación.
El costo de un disfraz puede ir desde los 150 pesos, muy básico, hasta con grandes elaboraciones, recubrimiento de pelo o incrustaciones que alcancen los 10 mil pesos.
LA TÉCNICA DEL MAQUILLAJE
Entre una y dos horas, así como mucha creatividad, aplica Eduardo Rodríguez, mejor conocido como “Lalo Ro”, quien es uno de los maquillistas de Halloween con mayor reconocimiento en la región.
De su creatividad salen personajes mitológicos, de otros mundos o de otros planetas; monstruos, hadas, nomos, zombies o incluso extraterrestres que rompen la piel y salen del cuerpo.
Comenzó en un Halloween de no hace muchos años, “en el que no tenía idea de qué me iba a disfrazar y se me ocurrió hacerme pruebas de maquillaje, creando personajes y me gustó”.
De esa manera es como incursionó en las transformaciones ad hoc a esta temporada, en las que bastan dos horas, pinturas, un poco de látex, agua y mucha paciencia y creatividad para modificar a una persona en algo terrorífico.
Concuerda en que las catrinas y zombies son los favoritos y que en este año “Eso” será el consentido.
“Lalo Ro” está en redes sociales y puede ser consultado su material, debiendo apartar cita con varias horas de anticipación quien desee ser transformado por él en este Halloween.
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