Las luciérnagas se apagan
Estos bichos de luz -también conocidos como curucusíes, isondúes, cucuyos y gusanos de luz- se caracterizan por su capacidad de emitir luz o bioluminiscencia, convirtiéndose en un espectáculo a la vista
Antonio Sosa / El Sol de Tampico
Recuerdas aquella época de la niñez que en las tardes, cuando el sol se apagaba, comenzaban a encenderse pequeños puntos de luz a ras de tierra, dando un aspecto mágico a los pastizales y zonas rurales de la región.
Se trataba de las luciérnagas o también conocidas en la zona norte de Veracruz como “pililes”. No sé tú, pero yo desde hace varios años que no veo esas luces brillar. Al grado que hoy se emite una alerta por su peligro de extinción.
Estos bichos de luz -también conocidos como curucusíes, isondúes, cucuyos y gusanos de luz- se caracterizan por su capacidad de emitir luz o bioluminiscencia, convirtiéndose en un espectáculo a la vista.
Sus hábitat naturales son pantanos, áreas húmedas y boscosas, las cuales con los cambios climáticos se han visto severamente dañadas mermando la fuente de alimento y de reproducción de las larvas, lo que ha impactado en estas colonias.
Con el cambio en el tipo de nutriente de lagunas y contaminación de zonas pantanosas “se crea un desequilibrio o equilibrio ecológico distinto, lo que hace que estas especies se vayan de zonas como esta y de muchas otras del mundo, al grado hoy de estar amenazadas”.
Situación similar -dijo el entrevistado- ocurre con especies como abejas, garabayos o libélulas, pájaros grises o carrancistas o gorrión común, las golondrinas que avisaban del cambio de estación o los conocidos como pájaros cola de tijera.
EL ESTUDIO
La universidad estadounidense reveló a inicios del presente mes que el peligro que enfrentan las luciérnagas es en todo el mundo, elevando el espectro de extinción para ciertas especies y los impactos relacionados en la biodiversidad y ecoturismo.
El equipo de biólogos, asociado con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, precisa que estos insectos pertenecen a un grupo extendido y económicamente importante, con más de dos mil especies diferentes repartidas por todo el mundo.
"Muchas especies de vida silvestre están disminuyendo porque su hábitat se está reduciendo", dijo Lewis, "así que no fue una gran sorpresa que la pérdida de hábitat se considerara la mayor amenaza".
LA LUZ CONTRA SU LUZ
Un resultado sorprendente que surgió de la encuesta fue que, a nivel mundial, la contaminación lumínica se consideraba la segunda amenaza más grave para las luciérnagas dice la investigación distribuida en el portal https://now.tufts.edu/news
Y es que las luciérnagas dependen de la bioluminiscencia para encontrar y atraer a sus parejas, y el trabajo anterior ha demostrado que demasiada luz artificial puede interferir con estos intercambios de cortejo.
























