#MujerEsPoder | Liliana Guzmán, mujer de los siete mares
Al timón de un buque mercante se enfrenta constantemente a grandes decisiones
Mirna Hernández / El Sol de Tampico
Ser mujer y capitana de buque mercante no es nada simple. Demanda años de estudio y experiencia, pero en especial de carácter y liderazgo; así lo vive en sus largas travesías por el mundo la tampiqueña Liliana Guzmán Pérez.
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De estatura media, esbelta y larga cabellera, no deja de sorprender que su vida profesional transcurra en un mundo de marinos, algunos acostumbrados al mando laboral de las mujeres y otros todavía reacios a recibir órdenes y disciplina de una oficial.
Siempre ha tenido el apoyo de su familia para cursar esta profesión tan difícil, pero las ausencias de casa por meses o un año a veces le pesan o causan nostalgia. Sin embargo, en la vida marina ha aprendido a manejar emociones.
TEMPLE Y LIDERAZGO
El viaje no fue fácil, sorteó mal tiempo en el estrecho de Gibraltar, pero obtuvo temple e hizo un buen trabajo, experimentando la responsabilidad de tener en su mano la seguridad y la vida de sus compañeros.
En ese periplo que tuvo como destino el puerto de Lázaro Cárdenas rectificó su talante, liderazgo y le dio madurez como profesionista, que es de mucha importancia en su carrera como oficial.