#UnDíaSinMujeres
Este 9 de marzo se pone en marcha la iniciativa a nivel nacional en protesta por los casos de violencia contra las mujeres
Karen Salas / El Sol de Tampico
En la mañana, justamente al despertar, no hay nada para desayunar porque la mujer que se hacía cargo decidió dejar este trabajo que nunca le ha gustado y que por años ha hecho sólo porque se lo han asignado.
En las tiendas de autoservicio no hay quién cobre, los pocos cajeros en servicio no se dan abasto y los lugares vacíos de las cajas permanecen exactamente así: vacíos.
Los niños se han levantado no hay lonche ni comida, tal vez sin el uniforme listo, despeinados llegan a la escuela solo para descubrir que sus maestras no están, que sus amigas han desaparecido y que las señoras que ofrecen los desayunos escolares tampoco se encuentran.
A los recién nacidos no hay quién los amamante ni tampoco hay quién dé a luz, en los hospitales no hay doctoras ni tampoco enfermeras, no hay trabajadoras sociales e intendentes, secretarias, ni pacientes mujeres.
Una de las 10 mujeres que matan al día en el país no tiene quién las recuerde; su madre, hermana, amigas, compañeras de trabajo tampoco están y su hija que tanto lloraba su ausencia, también ha desaparecido.
No hay meseras ni contadoras, ni mujeres en los servicios públicos, ni tampoco en los mandos políticos, ni prostitutas en las esquinas, ni la señora de las tortillas.
Dicen que las pocas mujeres que se les ha visto por ahí, algún día también las harán desaparecer y formarán parte de lo que hoy está quedando sólo en cifras y estadísticas.
Son millones las mujeres que desaparecieron, que ya no van a regresar, que estarán permanentemente ausentes.
Dicen también que aunque pase lento el tiempo, aunque transcurran muchos años, las mujeres triunfarán; que la lucha que es sólo suya y solamente nuestra un día terminará, porque ya no habrá por qué luchar, porque seguramente la lucha estará ganada.


























