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Análisisjueves, 6 de marzo de 2025

Expediente Confidencial / Los demócratas perdieron el “programa de TV imperdible”

El día previo al discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que este sería “un programa de televisión imperdible”.

Y lo fue.

Trump diseñó su discurso como un programa de televisión. No usó lenguaje rebuscado, no habló en clave política, sino a una teleaudiencia de ‘prime time’.

Lo hecho por Trump la noche del martes 4 fue una lección de comunicación televisiva, fue un manual de cómo hacer un programa de TV político asequible para las mayorías, fue una cátedra de manejo de los tiempos, las formas y el lenguaje ante una cámara.

Y decíamos que Trump ejemplificó los excesos demócratas con casos de personas reales, de carne y hueso, una diferencia sustancial respecto a sus anteriores discursos y a otros presidentes.

Trump iba presentando sus medidas, o exponiendo sus resultados, como capas en un pastel: cada tema era acompañado por el caso de una persona afectada por Biden y su partido.

Cada una de estas personas estaba sentada en las galerías del Capitolio. Eran los ‘testigos’ de Trump en ese telejuicio contra los demócratas. Sus casos, la evidencia. Y el público, en sus pantallas, el jurado

Y los casos eran, en su gran mayoría, contundentes.

Analicemos uno por uno.

Hubo otro anuncio de mayor envergadura: la detención del terrorista que orquestó el atentado de Abbey Gate, que mató a 13 militares estadounidenses y 170 civiles afganos, durante la retirada ordenada por Biden de aquel país.

Sin embargo, con todo y que Trump cometió sus fallas, con todo y que se permitió sus lances de autoelogio, con todo y su tirar de la retórica pentecostal, los demócratas tuvieron una estrategia tan, pero tan mala, que en ese telejuicio salieron perdiendo y por paliza.

Ya dijimos que ignoraron a las personas que fue presentando Trump, lo cual fue un pésimo mensaje y se les criticó agriamente en redes por eso.

Todas esas cosas refrendaron lo que hizo que los votantes huyeran de Kamala Harris en noviembre, al retratar a los demócratas como conflictivos, propensos a las tácticas de guerrilla urbana y a todo el lenguaje de la izquierda comunista setentera.

Comentarios: gerardofm2020@gmail.com

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