elsoldetijuana
Localviernes, 8 de enero de 2021

Homicidio y droga, retos para Tijuana

Camino Verde, Sánchez Taboada y zona Centro son lugares donde la violencia, crímenes y robos son parte de la cotidianidad

Crisstian Villicaña / El Sol de Tijuana

En ese sentido, el alcalde de la ciudad, Arturo González, declaró en diferentes ocasiones que concluiría el 2020 con menos de dos mil crímenes, y al final fueron poco más de dos mil, según datos no oficiales.

Sobre el cómo lograron disminuir los crímenes, dijo: “La mayor coordinación con diferentes autoridades, podemos empezar desde ahí. Mayor patrullaje, mayor personal operativo, diferentes tipos de cuestiones”.

La falta de elementos en la policía municipal es una realidad que también abona a que la inseguridad no se pueda contrarrestar de manera idónea, agregó el profesor de Colef.

Pero la tarea de luchar contra el crimen organizado y la delincuencia en general no recae solo en la policía municipal, también tiene que existir un mejor trabajo en conjunto con la Guardia Nacional, añadió José María Ramos.

Los pendientes que tiene la Guardia Nacional en los próximos años es fortalecer los procesos de coordinación, los esquemas de inteligencia y de mayor investigación, aprovechando el uso de la tecnología, de acuerdo con las palabras del profesor.

Éste último también resaltó la importancia de optimizar la relación con el vecino país en el tema de la seguridad, ya que de lo contrario se seguirá presentando el problema.

“Se requiere fortalecer más la coordinación, es un tema que se va a tener que revisar con Estados Unidos en la medida que siga manteniéndose el alto consumo de drogas en el vecino país”, añadió.

COORDINACIÓN POLICÍA-COMUNIDAD

Sin mostrar gestos de preocupación o tristeza, Leticia platicó cómo es vivir en Camino Verde, una de las colonias de la ciudad que más sufre por la violencia, de acuerdo con los datos de la Fiscalía General del Estado (FGE).

La falta de sobresalto en la mujer de más de 40 años radica, según sus propias palabras, en ver cómo día a día se suman crímenes, asaltos, balaceras y extorsiones policiacas por las calles donde vive.

“Pura robadera, mucho malandro. De qué sirve que vaya la policía si los levanta y los vuelve a bajar. Y está todo oscuro, no hay luz en la colonia, las calles están bien feas. La comunidad no es unidad y cada quien hace lo que quiere”, narró.

Espacios como Camino Verde, Sánchez Taboada y zona Centro, son lugares donde la violencia, crímenes y robos son parte de la cotidianidad, por lo que se deberían realizar mejores estrategias de seguridad en esas demarcaciones, refirió el profesor de Colef.

La falta de confianza de los vecinos hacía la policía, como el caso de Leticia, se puede apreciar en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Ésta última indica que durante septiembre del 2020 los tijuanenses calificaron el desempeño de la policía municipal y policía estatal con 40.4% y 37.4%, respectivamente.

Así mismo, la percepción de la inseguridad en Tijuana fue 73.6%, casi cinco puntos más que la percepción nacional, que fue de 67.8% durante el mes de septiembre.

La forma en que esto podría revertirse sería a través de un trabajo que no solo incluya las fuerzas policiales, también a la comunidad, enfatizó el profesor de Colef.

“Uno de los desafíos de la política pública es: ¿Cómo los tres niveles de gobierno se integran con los consejos de participación vecinal que existen en la mayor parte de las colonias para fortalecer el tejido social?”, dijo.

Así mismo, sostuvo que tiene que haber a la par de una mayor coordinación, mejoras en la infraestructura de las colonias golpeadas por la delincuencia.

“Es el gran desafío del presente y futuro, el componente social y todo lo que ello implica: regeneración de áreas urbanas, pavimentación, involucramiento de la policía con su comunidad”, subrayó.

Por último, volvió a hacer énfasis en la situación geográfica de Tijuana, una plaza importante para los cárteles de droga, razón por la que hay que reforzar la educación en los jóvenes y la cooperación con el vecino país.

“Se disminuiría lo que estamos viendo, que la mayor parte de los jóvenes detenidos cruzando drogas a Estados Unidos son prácticamente adolescentes, que es un primera vez, pero que para ellos es un gran incentivo lograr ese cruce”, destacó.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias