Comentarios y Algo Más | Muerte al final del último tercio
Hasta el 30 de agosto de 1985 se extendió la maldición echada por el destino, once meses antes a la corrida del día 26 de septiembre de 1984, de la Plaza de Toros, de Pozoblanco.
No estaba programado para la corrida de Colmenar Viejo; el implacable destino lo integró al cartel. Entró en lugar de Curro Romero, que un día antes, comunicó a la empresa, no estar en condiciones de torear por estar lesionado.
Torearía como tercer espada con Antonio Chenel “Antoñete” y José Luis Palomar. Los toros, de Marcos Núñez.
Al ser levantado, dijo a su subalterno: “Pali, este toro me ha matao” El diamante del pitón izquierdo le había partido el corazón.
Así terminó la vida del niño, que a los tres años le había deslumbrado la plaza de Colmenar Viejo, a la que, su padre había llevado a ver por primera vez una corrida de toros. Allí nació el torero, que anhelaba triunfar en todas las plazas.















