Dos mansardas en Toluca (I de III)
Las primeras soluciones emplearon cubiertas metálicas de cobre, plomo o zinc, logrando muy bien la impermeabilización, siempre y cuando las juntas estuvieran bien ejecutadas.
En ocasiones unas mansardas eran redondeadas (Escuela Normal) y en otras a base de planos inclinados (casa de Villada), interrumpidos con vanos verticales o bien, por ojos.
En la ciudad de México se levantaron varios edificios de este tipo. El arquitecto Carlos Obregón Santacilia, severo crítico de ciertas corrientes, al hablar de las primeras colonias elegantes de la capital del país, decía:
(continuará)
*Cronista emérito de Toluca.













