Boomerang, dice adiós al ring
El histórico gladiador anunció su retiro definitivo después de más de 40 años de carrera, dejando una huella imborrable en la lucha libre mexicana
Domingo Fernández / El Sol de Toluca
El adiós a los cuadriláteros
Fue parte de la última generación de luchadores de la Arena Toluca que conformaron una asociación formal y actualmente entrenan en el gimnasio Halcón Galáctico, ubicado en la colonia Moderna de la Cruz. Ahí recibió su despedida el pasado 15 de diciembre.
Aunque ya no tiene proyectos profesionales, continuará entrenando únicamente para mantenerse en forma física.
Un legado forjado en tres etapas
La experiencia internacional
Una época dorada del pancracio
Boomerang fue protagonista de una de las grandes épocas de la lucha libre mexicana, no solo en Toluca, sino a nivel nacional. Incluso recuerda una anécdota ligada al cine, durante la promoción de la película Nacho Libre.
“Silver King, quien interpretó a Ramsés, buscaba un Nacho Libre para promociones. Me vio en San Antonio, Texas, y me ofreció el personaje. Eso me dio mucho reconocimiento con el público y con los promotores en Estados Unidos”, relató.
La máscara y su evolución
A lo largo de su carrera, Boomerang nunca perdió la máscara, símbolo de identidad y respeto. Inició en Zitácuaro como El Hijo del Sol (1984), luego como Guerrero del Sol al llegar a Toluca (con el cual debutó), nombre que mantuvo hasta 1998.
Con ese personaje debutó en 1988, manteniéndolo durante 38 años, prácticamente toda una vida.
El futuro y el agradecimiento
Boomerang no se visualiza asistiendo a funciones ni como aficionado. Planea seguir entrenando, incluso cambiar de gimnasio, para evitar invitaciones que lo hagan volver al ring.
“Hoy solo queda agradecer al público de México y Estados Unidos, a mis compañeros, a la Comisión de Box y Lucha, a los promotores y a todos los que hicieron posible que cumpliera mis objetivos”, expresó.
Mensaje a las nuevas generaciones
Finalmente, Boomerang dejó un mensaje claro para los jóvenes luchadores. Reconoció que la lucha libre ha cambiado y no siempre para bien, por lo que recomendó humildad, preparación y respeto.






























