¡No se pudo!
Toluca empató 1-1 (3-1 global) en la final del torneo Apertura y se escapó la onceava corona
Por Gabriela Rangel
Por Gabriela Rangel
Apelando al espíritu, los de la comarca se plantaron en la cancha del Nemesio Díez con los arrestos para hacerle juego al súper líder, a ese que no perdió en toda la fase regular en casa y que en el partido importante no pudo hacer pesar su patio.
Carlos Izquierdoz se convirtió en la pesadilla del Diablo. No sólo cerró la cortina en la defensa, fue el gran artífice del ataque de Santos desde propio terreno y jaló marcas para dejar con opciones a sus atacantes.
La fórmula le funcionó a Robert Dante Siboldi que al minuto 9 se puso en ventaja y con el global 3-1 manejó a placer la presión y obligó al Toluca a echarse al frente, impulsado más por el orgullo, que por su funcionamiento colectivo.
Ni Rubens, ni Uribe, menos Canelo, que entró a refrescar al conjunto de Cristante, nadie pudo superar la férrea defensiva que pusieron los Guerreros y sólo sirvió para engrandecer la figura Jonathan Orozco.
Gabriel Hauche vino de la banca para inyectarle más dramatismo a una final que desde antes de comenzar “echaba chispas” con la afición volcada apoyando a los rojos y que estalló cuando al argentino puso el 1-1.
























