¿Cómo diferenciar la varicela del sarampión?
Especialistas explican cómo identificarlas, cuándo acudir al médico y por qué el aislamiento oportuno es clave para evitar contagios.
Pedro Rosales
Fiebre y erupciones en la piel pueden generar alarma entre madres y padres de familia. Ante el incremento de casos de sarampión en el Estado de México, una de las preguntas más frecuentes es cómo distinguirlo de la varicela.
Así luce el sarampión
“Son manchitas rojas que se unen y generan una mancha extensa. No contienen líquido”, precisó el especialista.
Otra característica relevante es su alto nivel de contagio: una persona infectada puede transmitir el virus a entre 12 y 18 personas mediante gotas de saliva al toser o estornudar.
Así se presenta la varicela
En contraste, la varicela provoca lesiones aisladas distribuidas por el cuerpo que sí contienen líquido en su interior, similares a pequeñas ampollas con aspecto gelatinoso. Estas evolucionan a costras conforme avanza la enfermedad.
Mientras en el sarampión predominan manchas rojas extendidas, en la varicela se observan vesículas individuales.
¿Pueden repetirse?
Ambas enfermedades suelen presentarse una sola vez en la vida, ya que el organismo genera inmunidad permanente tras la infección.
Qué hacer ante síntomas
No existe un tratamiento específico para eliminar el virus; la atención médica se centra en controlar la fiebre y aliviar los síntomas.
Las autoridades sanitarias pidieron a la población evitar la automedicación y no exponer deliberadamente a menores a personas enfermas, una práctica que persiste en algunas familias.
Ante cualquier duda, la recomendación es acudir al centro de salud más cercano para recibir diagnóstico oportuno y orientación médica.






























