Finalizando que todas las piezas que se trabajan tiene su tiempo y su elaboración y la gran mayoría de gente no le da su valor de calidad que realizan los alfareros y la población puede creer que se tiene una gran ganancia en todo lo que se realiza.
Lleva su oficio por todo lo alto por qué su labor y el cual tiene sus altas y bajas, pero es importante que compren piezas mexicanas / Eduardo Islas / El Sol de Tulancingo
El alfarero es una parte fundamental para no perder una tradición de los antepasados y que la población de Tulancingo y alrededores no dejen de consumir los productos elaborados por manos mexicanas.
Isidoro Ortuno Romero, quien tiene trabajando más de 7 años en la labor artesanal realizada con el barro rojo, el alfarero trabaja día a día para llevar el sustento económico al hogar y este trabajo se ha realizado por algunas generaciones familiares que han trabajo para que alfarero siga teniendo su presencia.
Señalando que actualmente sus tíos y su esposa siguen en el gremio del comercio con la venta de piezas artesanales ofreciendo a los habitantes diferentes tamaños y formas que pueden utilizar en su hogar para el uso doméstico.
Al respeto manejando cazuelas arroceras o igual son para el guisado para darle un toque especial a barro, teniendo existencia de un kilo o dos kilos y por media de ¾, extendida o en olla como las moleras desde 1 hasta las de 11 kilos de mole, según la capacidad que necesite el cliente para la preparación de platillos caseros y sino están en existencia se les realiza al cliente sin detalle.
Por otro lado traen un poco de alcancías, macetas de barro que están cocidas en diferentes presentaciones y tamaños desde la chica hasta las grandes y está se maneja la venta por par de macetas desde los $200 hasta los $250 pesos el par. Existen la variedad de molcajetes de piedra volcánica desde el de 8 pulgadas que es el más utilizado por amas de casa y de ahí siguen el nueve o de 6 pulgadas.
En tanto se manejan ensaladeras en “Greta negra” es el (acabado y embarnizado) que se le da a la pieza desde los 90 hasta los $150 pesos y el precio lo define su tamaño y decoración se llevaba aproximadamente 20 minutos en terminar la cazuela, todo lo que se utiliza para su acabado está libre de plomo para la seguridad de las personas y existe la “Greta güera” que es el acabo que la gran mayoría de los clientes conoce del color natural de barro.
Al respecto tiene a la venta tiene charolas, tazas, jarros para el atole o café, cazuela chica para fiestas de temporada, jarras con sus vasos desde los $550 pesos, jarrón de los tres o cuatro litros, los jarros cafeteros se les vende desde la media docena en $120 o por docena depende del contenido que tenga como puede haber de a cuarto, medio y de a litro.
El plato pozolero se tiene de un cuarto, medio y litro apropiados para negocios. Ceniceros, tequileros, plato extendido en las dos presentaciones ovalado o redondo, y en a cómodo diseño se van con los fruteros altos a los bajos y con diferencia de capacidad desde los $80 a $100 pesos.
Además tiene la existencia de cantaritos de barro natural desde los $12.50 pesos, el cual tiene solo una cocida el cual la gran mayoría de la gente pide sólo los cantaritos sencillos pero también se pueden barnizar por dentro o con decoración por fuera y son más vendibles para los pueblos mágicos el cual se dejan desde los $35 pesos por pieza, siempre se trata de acoplar al cliente y que salga satisfecho con el pedido.
Agregando que para trabajar el barro es difícil desde buscar un buen proveedor de la materia prima que es el barro, se tiene que limpiar, apalear, arnearlo, dejarlo remojar y amasarlo (empezar a trabajarla), con su diferencia de tiempos en cada uno de los procesos por los cuales tiene que pasar el barro para empezar los moldes de todo lo que se lleva a la venta.
Retomando que una persona abarca para amasar aproximadamente 50 kilos de barro para trabajarlo, llevando a cabo en esa amasada para dos moleras de 25 kilos cada una y dependiendo el grosor de 10 kilos, realizando una tortilla grande de barro y de ahí se transporta al molde este sirve para avanzar le rápido a la producción, pero no es por qué se necesite hacerlo de esa manera las piezas chicas todo se trabaja con las manos para darles forma a cada pieza.
Después de la forma empieza el secado de 8 días bajo el sol y en días lluviosos se tienen que dejar más de una semana y media donde no les pegue el agua para que se pueda llevar al horno por tres o cuatro horas, se sacan del horno y se les realiza la engretada y se decora y se vuelve a meter al horno para volver a meter horno por “carga” son las piezas a coser con el mismo tiempo de la primera vez y en moleras del mismo tamaño son solo tres para en el horno porque son anchas y se tiene que maniobrar.
“Existen pérdidas materiales desde los $500 hasta los $5000 pesos dependiendo la carretera para transportar nuestra mercancía y se llega al destino con mermas. Considerando que una venta muy buena es el día de muertos, y siendo sincero se han presentado ocasiones que solo vendo $100 pesos y puedo vender normalmente de $600 a $800 pesos”.