Sin Protocolo / Corrupción, Talón de Aquiles
En forma por demás lapidaria, el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar lanzó una peligrosa advertencia:
“La supervivencia de Morena depende de acabar con la corrupción”. Esto no es poca cosa.
Al interior del régimen morenista están conscientes de la penetración de la corrupción en todos sus niveles.
Por lo tanto, fue una mentira el banderín blanco que ondeó Andrés Manuel López Obrador, quien presumía una y otra vez haber erradicado la corrupción.
Incluso, decía que el combate a ese mal le había permitido a su gobierno, liberar recursos para sus programas sociales.
Pero el fondo de todo ello, fue una falsedad, toda vez que la extorsión y el cobro por derecho de piso, fue potenciado por la estrategia de “abrazos no balazos”.
Datos del INEGI indican que los costos de incurrir en actos de corrupción, superan los 11 mil 910 millones de pesos, cifra equivalente a 3 mil 368 pesos por persona víctima.
En el primer semestre del año pasado, casi 9% de las personas que realizaron un trámite, pago o solicitud, fue víctima de corrupción.
Según el mismo organismo, el contacto con personal de seguridad, suele ser el más proclive a terminar en actos de corrupción.
Respecto a las empresas, las medianas son las más afectadas, pues por cada microempresa víctima de corrupción, hubo 2.5 empresas medianas en la misma situación.
Y por cada mil servidores públicos de nivel estatal, 34.6% fueron objeto de una investigación por corrupción.
Los estados de Quintana Roo y Chihuahua, registraron las tasas más altas, con más de 130 investigaciones por cada mil personas adscritas a instituciones públicas estatales.
Desde el ámbito internacional, Transparencia Internacional, ubica a México en el lugar número 26, como altamente corrupto, y donde el sitio 100 es muy transparente.
El promedio mundial es de 43; Dinamarca, Finlandia y Singapur, son las naciones con menor percepción de corrupción, con puntajes de 90, 88 y 84 puntos, respectivamente.
Por eso, la advertencia que lanzó Ramírez Cuéllar no es poca cosa, en cuanto al riesgo de la viabilidad de Morena derivado de la elevada corrupción en nuestro país.
Un planteamiento del legislador cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum, indica que es necesaria una reforma a la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
El caso es que David Colmenares Páramo, estuvo al frente de la ASF durante los pasados ocho años, y en estos días se apuntó para reelegirse.
Durante el pasado sexenio, la ASF realizó 11 mil 815 revisiones, de las cuales 8 mil 715, fueron a gobiernos estatales y municipales.
El resultado fueron 459 mil millones con presuntas irregularidades, de las cuales 301 mil 630 millones, tuvieron que ver con el gasto federalizado.
Lo que hace falta –alertó Ramírez Cuéllar-, es un verdadero sistema de auditorías y fiscalización, que no esté capturado por redes de intereses que se opongan a una clara rendición de cuentas.
Ese es el Talón de Aquiles para Morena.
X: @JoelSaucedo
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