Alimentación inadecuada, el problema, dice Amenac
En México se tiene déficit de especialistas en nutrición pese a la elevada prevalencia de enfermedades relacionadas con malos hábitos alimenticios
Genoveva Ortiz / La Prensa
Datos de la edición 2022 de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), advierten que la prevalencia de obesidad en la población mayor de 20 años aumentó 21.4% en el periodo que va de 2006 a 2022.
La alimentación es la ingestión de sustancias que proveen al organismo de los nutrientes necesarios que le permiten conseguir la energía suficiente para poder desarrollarse, crecer y reconstruir tejidos.
Por ello, los expertos señalan que la “nutrición es consecuencia de la alimentación”; es decir, de los alimentos que componen la dieta y de su proporción, de ahí que una alimentación pueda ser considerada adecuada o inadecuada.
Se considera adecuada y saludable cuando es suficiente para cubrir las exigencias y mantener el equilibrio del organismo, es completa, variada y en cantidades y proporciones de acuerdo a la edad y circunstancia de cada individuo.
Por ejemplo, la ENSANUT señala que la lactancia materna exclusiva significa dar al bebé, desde su nacimiento, sola[1]mente leche materna sin ningún otro líquido o sólido, ni siquiera agua, durante los primeros seis meses de vida.
Si se hace una comparación con las Ensanut previas, desde 2012, se puede advertir que la disminución de la desnutrición crónica se ha estancado.
Sube el sobrepeso
En cuanto al sobrepeso y la obesidad hemos observado un crecimiento sostenido en todos los grupos de población. La ganancia excesiva de peso inicia desde los primeros cinco años de vida, con una cifra que ha oscilado entre 7 y 8%.
Respecto a los niños de 5 a 11 años, la prevalencia de sobrepeso registró un incremento de 7%, entre 2006 y 20202022, hasta alcanzar 37.3% en 2022, prevalencia que es mayor en niños que en niñas.
En los adolescentes de entre 12 y 19 años hubo un aumento de 24% en el mismo periodo, con una prevalencia de 41.1% en 2022. En estos últimos casos no hay diferencias importantes entre sexos.
La Ensanut 2022 mostró también que la prevalencia de diabetes diagnosticada es de 12.6%, y la no diagnosticada, de 5.8%; es decir, 18.4% de la población mayor de 20 años padece diabetes en México.
Se estima que 31.7% de las personas con esta enfermedad desconoce su diagnóstico; en menores de 40 años el porcentaje llega a 65.6%, y en adultos mayores de 60 años, a 18.1%.
Entre los factores de riesgo asociados a este padecimiento están: ser hombre, tener una mayor edad, una menor escolaridad y tener diagnóstico de diabetes. Un tercio de los adultos con hipertensión no toma medidas para monitorear y controlar su tensión arterial.
La otra cara de la moneda
La obesidad puede llegar a ser un tras[1]torno; sin embargo, “es una enfermedad multifactorial que requiere de un tratamiento multidisciplinario”.
“La obesidad puede generarse por cuestión genética, metabólica, biológica,
Los TCA más comunes son anorexia, que es la restricción de ingesta de alimentos, por una percepción alterada de su imagen corporal.
Ejercicio físico
En 2023, 39.8 % de la población de 18 años y más en áreas urbanas se consideró activa físicamente. Este porcentaje disminuyó 5.6 puntos porcentuales respecto al resultado de 2014 que fue de 45.4 %.
El 46.5 % de los hombres se considera activo físicamente, y 34.0% de las mujeres se identifica del mismo modo. Es decir, existe una brecha de 12.5 puntos porcentuales.
En ambos porcentajes se observa un descenso en comparación con los resulta[1]dos obtenidos en los años iniciales del MOPRADEF.
Por ejemplo, en 2014, el 52.1% de los hombres y el 39.3% de las mujeres se consideraban activos físicamente.
La población que nunca ha realizado alguna práctica físicodeportiva mencionó como motivos principales la falta de tiempo (41.6 %), problemas de salud (16.9 %) y cansancio por el trabajo (16.1 %).




























