Barrancas vivas: vecinos y alcaldía unidos contra la contaminación en Álvaro Obregón
Empezó ante los riesgos de inundaciones por lluvias y ahora continúa para sanearlas
Hilda Escalona Reza
En este este año, la Alcaldía Álvaro Obregón en la Ciudad de México mantiene activo su programa insignia de Rescate de Barrancas, enfocado en la limpieza, saneamiento y recuperación de estos ecosistemas de valor ambiental.
Las acciones iniciaron en abril del 2025, a cargo de la Dirección de Servicios Urbanos, con cuadrillas de unas 50 personas que todos los días recorren las barrancas y retiran desechos de distinto tipo:
12 Barrancas Intervenidas
Los espacios donde el saneamiento ha sido mayor son:
En las labores se han intervenido 12 barrancas.
Las barrancas son áreas naturales estratégicas, ya que además de generar servicios ambientales, permiten la infiltración de agua al acuífero y, así, se mitiga el riesgo de inundaciones en zonas urbanas.
Vigilantes de Barrancas
Se utilizan alrededor de 106 “vigilantes de barrancas”, es decir, se involucra a vecinos voluntarios en la limpieza y preservación de 26 barrancas.
Miriam Téllez es vecina y vigilante de barranca en la parte baja de Santa Lucía y participa de manera activa en la limpieza de la barranca.
“Le pido a los vecinos que se unan y participen para que tengamos áreas verdes y no barrancas llenas de basura sobre todo que no tiren residuos en las barrancas, es un foco de infección y causa inundaciones”.
Las labores buscan retirar toneladas de residuos sólidos y escombro para evitar la contaminación de los cuerpos de agua, como en la barranca Mixcoac.
Se ha dado prioridad a la barranca de Tarango, la más grande de la ciudad, al ser considerada la cuarta parte de toda la superficie de barrancas en la CDMX.
Este esfuerzo forma parte de una meta mayor (2025-2030) liderada por Clara Brugada para restaurar 500 hectáreas de barrancas en la zona surponiente de la capital.
Periodista con 23 años de experiencia. He cubierto alcaldías, nota roja y actualmente temas de CDMX y su gobierno.





























