Cuernavaca, CDMX y Toluca ponen en riesgo el Bosque de Agua
Activistas llaman a las autoridades a resolver los problemas que comprometen la viabilidad ambiental, ecológica, social, económica y política de la región centro del país
Patricia Carrasco / La Prensa
Este territorio ubicado en el corazón de México, entre las urbes de Toluca, Ciudad de México, Cuernavaca y Cuautla, es en la mayor parte de su extensión propiedad de comunidades indígenas y núcleos agrarios.
Los activistas refieren que si el Covid-19 no nos aniquiló, probablemente será la falta de agua por la deforestación ilegal de bosques y el crecimiento urbano solapado en CDMX, Morelos y El Estado de México.
Asimismo, externaron su rechazo al Programa General de Ordenamiento Territorial y al cambio de uso de suelo de conservación en la Ciudad de México para desarrollos inmobiliarios –actualmente en consulta pública–, que pretende reducirlo en casi 30 mil hectáreas.
El movimiento insiste que es urgente tomar medidas, ya que el Bosque de Agua está en riesgo inminente, por lo que las autoridades deben generar acciones inmediatas o “nos quedaremos pronto sin agua en el centro del país.
La IBA, fundado en el 2009, señala que los taladores organizados, que realizan acciones ilícitas e impunes, degradan al Bosque de Agua y generan un contexto de violencia e inseguridad para los pueblos que históricamente han custodiado este prodigioso territorio.



























