Perros guía en México: huellas que transforman la discapacidad visual
En el marco del Día Mundial del Perro Guía, La Prensa te cuenta todos los detalles sobre la formación, entrenamiento y vocación de estos ejemplares, en voz de sus colaboradores
Pero el problema se agrava ya que solo se cuenta a nivel nacional con 100 binomios (perro-humano) registrados en la actualidad debido a la complejidad que representa su capacitación y entrenamiento.
Orígenes de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P.
Una vida juntos
Al respecto Losada dijo: “El perro de esta escuela que más lejos se ha ido es un Golden Retriever que se fue a Chile y todavía sigue en servicio. Fue el primer perro guía que formó nuestro entrenador Josué y ahora sigue ayudando a una mujer con discapacidad visual”.
¿Qué son los pies de cría?
“Debe ser un perro que se motive al salir, que le guste trabajar y hacer sus recorridos día a día. Si vemos que el perrito desde el principio no se motiva, lo sacamos del programa de entrenamiento y le buscamos que ya se vaya con una familia”.
Luego de esa etapa, se da paso al entrenamiento especializado, donde el perro ya aprenderá a ser un guía. Se le enseña a caminar en línea recta, detenerse en cuanto detecte un obstáculo y marcarle el alto al usuario.
¿Quiénes son aptos para tener un perro guía?
El entrenador mencionó que después de ocho años de servicio, el perro guía es retirado y se procede a su jubilación, la cual consta de buscarle una familia, para que sea un lomito de compañía los cuatro o cinco años que le resten de vida.
Josué Rivera señaló que, a los ocho años de edad, el can entra en la vejez, donde sus actividades cognitivas, físicas, médicas disminuyen y un perro guía debe trabajar en óptimas condiciones:
Rivera enfatizó que no es una regla que ellos hayan inventado, sino una a nivel mundial, donde todos los perros de trabajo como perros policía, de alerta médica y guía son retirados a esa edad.
Recomendación para las personas que ven un perro guía en la calle
Un aspecto importante sobre el trabajo de los perros guía es que no se les debe distraer, ya que el can debe estar siempre al tanto de su usuario y si lo hacemos ponemos en riesgo la vida de la persona, al respeto Josué comentó:
“Son perros completamente equilibrados y los invito a que tengan esa empatía de que cuando entra un perro de servicio a la escuela, está entrando un ser vivo que es completamente seguro para la sociedad”.
Orión, el perrito que fue pie de cría
La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. tiene en este momento 19 perros en proceso de socialización; siete en entrenamiento especializado y pies de cría y 23 dando servicio con sus usuarios en las calles.
Talleres de inclusión en la EEPGC
En los talles se capacita a las personas con discapacidad visual a realizar actividades como preparar y consumir sus alimentos.
También han realizado guiones de audiodescripción o control de calidad, para diferentes contenidos, principalmente en plataformas como Netflix y Universal.
En cuanto a la manera en cómo se mantiene la escuela de Perros Guía, Silvia Losada contó que básicamente es a través de donaciones y hay varias formas en que la gente puede apoyar:
Cancelar el estruendo de la ciudad es, para muchos, la única forma de encontrar un respiro en los trayectos largos, aunque el abuso de esta tecnología también representa un grave peligro
Habitantes de la colonia Colinas del Sur promovieron un amparo para detener la construcción de la Estación 3 del Cablebús, argumentando que el proyecto carece de estudios técnicos sólidos, licencias claras y transparencia.
Obras de contención, estabilización de taludes y mejora urbana buscan reducir riesgos en zonas de ladera ante lluvias, beneficiando a habitantes de las colonias Tierra Colorada, El Ermitaño y Pueblo Nuevo Alto
Supervisaron sitios en la alcaldía Cuauhtémoc, en las colonias Tabacalera, Doctores y Obrera, así como en la alcaldía Iztacalco, en la colonia Santa Anita
La Escuela de Perros Guía ha entrenado a 154 canes que han transformado la vida de muchas personas con discapacidad visual. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
El Día Mundial del Perro Guía se conmemora el último miércoles de cada mes de abril, como reconocimiento a su vocación de servicio y apoyo principalmente a personas con discapacidad visual y cómo ayudan a mejorar su autonomía y calidad de vida.
Al hablar de personas ciegas, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020 del INEGI, en México se estima que 2.7 millones de personas viven con deficiencia visual o ceguera, Así mismo, 11 millones en el país tienen problemas de discapacidad visual total o parcial.
La primera institución de su tipo en México para apoyar a personas con discapacidad visual fue la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., que se creó en 1988, por lo que nos dimos a la tarea de entrevistar a su fundadora y conocer a detalle la misión que llevan a cabo.
La Escuela se encuentra ubicada en la colonia Villa Quietad, en la alcaldía Coyoacán. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Silvia Losada Badillo, fundadora y presidenta del patronato de laEscuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos, institución de asistencia privada, nos contó que por experiencia propia decidió crear la escuela, ya que ella perdió la vista a los tres años y las dificultades que tenía al desplazarse solo ayudada de su bastón le complicaba moverse con mayor rapidez y seguridad.
“Cuando fui adulta tuve la oportunidad de acudir a una escuela de perros guía en Michigan, Estados Unidos, ahí me dieron una preciosa pastor alemán. Tenía 19 años y sentir una mejor movilidad con mi perrita que me desviaba de los obstáculos en la calle, me hizo querer compartir esa libertad que el perro le puede dar a una persona ciega (…) además la entrega y vocación de mi entrenador y todo el personal, me hicieron crear un proyecto como este”.
Silvia Losada explicó que cuentan con dos programas para apoyar a las personas con discapacidad visual: uno es a través de la donación de perros guía, donde ellos crían, educan y entrenan a los canes. Hacen una selección de los mejores candidatos para su entrenamiento y cuando ya están listos, se los entregan a las personas para que tengan una mejor movilidad y calidad de vida.
Katia García, líder de comunicación y formatos accesibles de la EEPGC. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
El otro método de apoyo es que las enseñan a recuperar su autonomía mediante clases de braille, uso de la tecnología como lectores de pantalla, parlantes para celulares, computadoras o tabletas y a realizar sus actividades cotidianas, para que puedan preparar y comer sus alimentos fríos, calientes y arreglar su ropa.
La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., ubicada en la colonia Villa Quietud, en Coyoacán, Ciudad de México, ha logrado formar desde su fundación a la fecha 154 binomios, los cuales han ayudado a muchísimas personas logrando que se junten las vidas tanto del perro como de la persona ciega, incluso, los canes formados en esta institución han apoyados a usuarios de distintos estados de la República mexicana y de otros países como Guatemala, Chile y Costa Rica.
Para entender mejor cómo se selecciona a un can para su entrenamiento como perro guía, el entrenador Josúe Rivera explicó que escogen a los pies de cría, que son los machos y hembras con mejores características genéticas, los más aptos, con un temperamento tranquilo y que no crezcan mucho, ya que debe ser práctico para desplazarse en el transporte público como una combi, el metro en hora pico o en un avión.
Los pies de cría son perros que reúnen las características más óptimas, para genera camadas. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Sobre las fases del entrenamiento, Josué Rivera explicó que el proceso de socialización comienza justo después de la lactancia, entre los tres meses y el año de edad: “Lo que buscamos es que el perrito se acostumbra a todos los estímulos que va a tener en la calle: aromas, personas, luces, situaciones de la vida diaria y con esto buscamos que durante todo ese proceso el perro sea un perro equilibrado y haya tenido las máximas experiencias que podamos, que nada les sorprenda y que se adapte a todo”.
Los perritos pasan primero por una etapa de socialización. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
“El usuario guía al perro si vamos de frente, si llegamos a una esquina, si giramos a la derecha o a la izquierda. El perro solamente le marca lo que hay enfrente, algún obstáculo, pero quien decide hacia dónde ir es el usuario. Por eso es muy importante que tanto perro como persona ciega trabajen en conjunto y tengan una correcta comunicación”, comenta Josué.
El entrenador señaló que, para reforzar la conducta del perro y detectar los obstáculos en el camino, se le motiva con una caricia, un juguete o una croqueta, así se motiva a seguir adelante y cumplir con su trabajo de la mejor manera. Para que el perro entienda su función, señala, se requiere de repetir mucho los ejercicios y de encontrar el motivante específico de cada perro, ya que cada uno se estimula de diferente manera.
Padecer una discapacidad visual a veces no es el único requisito para solicitar un perro guía, Josué Rivera contó que la mayoría de los usuarios perdieron la vista en la edad adulta por alguna enfermedad, casos de violencia o algún accidente, por lo que las personas afectadas sufren un trauma y duelo que deben trabajar con un profesional de la salud mental:
“Deben vivir su duelo, pasar por todo el proceso y aceptar su condición de discapacidad, porque eso los hará más seguros y con la ayuda del perro guía serán más independientes y ágiles al caminar por la calle. Entonces, no cualquier persona es candidata y también muchas personas prueban el uso del perro guía y no a todas les gusta y también es completamente válido que lo experimenten. Hemos tenido usuarios que ya no pueden vivir sin el perro y usuarios que el perro no se adaptó a sus necesidades”.
“Puede tener un descuido, después de 10 años pueden estar perdiendo un poco la vista, el oído, el entendimiento, porque es un ser vivo que al igual que nosotros tiene enfermedades ya propias de la edad. Y también porque ya es válido que se retiren a una vida más tranquila”.
“Se va a escuchar raro, pero recomendamos que ignoren por completo al perro de servicio (…) sabemos que son perros muy bonitos, apapachables, pero cuando vean en la calle a un perro con arnés, no lo distraigan, no le ofrezcan comida, porque ponen en peligro la vida de su usuario”.
Sobre el supuesto trato duro que reciben los perros guía en su formación, Josué aclara que esa es una versión que se maneja desde el desconocimiento total, se dice que son perros sometidos, maltratados, pero no es así, por el contrario, son canes muy bien cuidados, alimentados que disfrutan su trabajo con el usuario, ya que para ellos es como si estuvieran jugando:
El entrenador Josué Rivera recomienda a las personas no distraer a un perro guía en la calle, ya que se pone en riesgo la vida del usuario. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Y aunque no hay una certificación oficial para los perro guía en México, el entrenador señala que sí hay una gran responsabilidad de su parte por formar un perro que trabajará de manera segura tanto para su usuario como para la sociedad, ya que de por medio está la vida de las personas y no hay mayor satisfacción para ellos como formar perros totalmente equilibrados y aptos para desempeñar su noble labor.
La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. nos presentó a uno de sus perritos estrella: Orión, un macho labrador negro, cuyo honor a su nombre, es el que más brilla, ya que nació y creció en la escuela, fue pie de cría durante cinco años y dio cuatro camadas.
“Como pueden ver es un perrito muy sociable. Es el más consentido de la escuela, todavía se cree un bebé. Es muy juguetón, porque así se le crio aquí. Ahorita ya está desacostumbrándose poco a poco, a su trabajo de perro cría y está en proceso de búsqueda de una familia definitiva. Lo vamos a extrañar mucho. Nos da un poco de tristeza, pero a la vez alegría, porque el chiste es que, si ya cumplió su función en la escuela, tenga la oportunidad de disfrutar ahora sí, de su jubilación”, contó emocionada una de las colaboradoras.
Orión fue el primer perrito guía que nació, creció y se entrenó en esta institución. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Otras labores que se realizan en la escuela son talleres de inclusión y cuentan con el proyecto Leemos con el Corazón, en la que se adaptan libros a formatos de audiolibros o libros digitales, para que personas ciegas puedan consultarlos.
También se brindan talleres de inclusión y para que las personas con ceguera puedan llevar su vida más fácil. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Katia García, líder de comunicación y formatos accesibles de la EEPGC también capacita a personal de museos, estudios de doblaje y servidores públicos en el tema de la audiodescripción y la inclusión, enfocada a personas con discapacidad visual, para que las obras, películas, series y contenidos en general sean descritas correctamente.
La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. se fundó en 1988. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
Sobre el tema Katia García detalló: “La audiodescripción profesional tiene pocos años que se está desarrollando profesionalmente en México. No hay carreras, no hay maestrías sobre eso, pero vamos creando, se van creando talleres, cursos, módulos en diplomados, dentro de la escuela de Perros Guía brindamos un taller de audiodescripción en general y otro taller especializado de audiodescripción de series y películas Mi formación personal para irme dedicando a esto ha sido talleres de doblaje, de locución, cinematográficos, de literatura, un poco de historia del arte también”.
“La interacción constante con personas con discapacidad visual es lo que me ha ayudado a poder desarrollar este trabajo. Mi madre es ciega, entonces yo aprendí a describir desde que aprendí a hablar y eso es lo que me ha permitido a mí desarrollar profesionalmente este trabajo”.
Como vemos, la Escuela de Perros Guía no solo se enfoca en entrenar a canes, sino también en generar distintas dinámicas y métodos para facilitar la vida de las personas con discapacidad visual, y si tienes interés por involucrarte Katia les hace la siguiente recomendación:
“Sí, tienen interés en aprender sobre la audiodescripción para diferentes contenidos o específicamente de audiovisuales como series y películas, les invitamos a que nos contacten en la escuela de Perros Guía, brindamos dos talleres, uno general de audiodescripción, otro especializado para series y películas”.
Cabe mencionar que la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. forma parte de la International Guide Dog Federation (IGDF), organización que agrupa a centros de adiestramiento de perros guía de todo el mundo y que audita y certifica periódicamente el cumplimiento de los estándares de calidad fijados por la misma en la actividad de cada centro asociado.
Luego de ocho años de servicio, los perritos guía se jubilan y se les busca una familia, para que viva con ella su última etapa de la vida. / Foto: Maximiliano Pérez / La Prensa
“La primera es que se pueden hacer donaciones deducibles de impuestos. También se puede hacer donaciones en especie. Ahorita estamos llevando a cabo una campaña que se llama Donatón. Entonces, si entran a nuestra página, van a encontrar la información de las varias maneras de ayudar, también se puede adoptar temporalmente a un cachorro que se ha socializado y educado para hacer perro guía. Se puede apadrinar al cachorro entrando a la página y seleccionando el perrito que se quiere patrocinar y con eso lograr que tengamos candidatos ideales para hacer guías y se les puedan otorgar a las personas ciegas. Y también se puede ser voluntario, incluso como parte del patronato. Las personas interesadas pueden sumarse a esta tarea de administrar y dirigir la escuela de perros guía”.
La página oficial de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. es https://www.perrosguia.org.mx/, donde pueden ingresar y obtener toda la información que necesiten y sumarse a la noble labor de que el mundo sea más accesible, inclusivo hacia las personas con discapacidad visual, como lo hacen todos sus colaboradores tanto humanos como perrunos.